Comenzó la campaña electoral en Galicia y el País Vasco
La maquinaria electoral se pondrá en marcha pendiente de si el Ejecutivo español de Mariano Rajoy anunciará o no la solicitud de un rescate soberano, que vendría acompañado de más esfuerzos en términos de recortes de gasto.
La cita con las urnas se convertirá en un termómetro del malestar social en plena crisis. También Cataluña se apresta a celebrar elecciones anticipadas, en este caso el 25 de noviembre.
Las elecciones en Galicia serán la primera prueba electoral para un gobierno regional del Partido Popular (PP) desde que Rajoy –también gallego- asumió el poder central en Madrid hace más de nueve meses y profundizó las políticas neoliberales de ajuste que dejaron a España al borde de la quiebra y de otro rescate.
En el caso del País Vasco, los comicios van a coincidir con el primer aniversario desde que la organización separatista ETA comunicó el cese definitivo de su actividad armada después de más de medio siglo de lucha por la independencia de este norteño territorio del resto de España.
Además, el Ejecutivo de Rajoy afronta la posibilidad de que el triunfo de la izquierda abertzale (patriótica vasca) -históricamente ligada a ETA-, con aspiraciones independentistas, añada más inestabilidad a España tras el desafío separatista lanzado recientemente por Cataluña.
Algunos analistas consideran que el anticipo electoral de cinco meses en ambas comunidades del norte de España responde a un cálculo político de sendos presidentes regionales que buscan la reelección, el gallego del PP presentándose como el “adalid contra el déficit” y el vasco, socialista, como la garantía contra los recortes.
En Galicia, el actual presidente regional, Alberto Núñez Feijóo, quien ya está sufriendo un importante desgaste por la crisis, busca evitar que nuevos recortes deterioren aún más la situación económica y se incremente el descontento social.
Las últimas encuestas dan una amplia ventaja al PP sobre los demás partidos, pero también revelan un alto porcentaje de indecisos -4 de cada 6-, quienes podrían cambiar radicalmente los resultados.
Debido a que los comicios se presentan muy reñidos, el voto de los emigrantes gallegos, la gran mayoría residentes en Argentina, vuelve a ser decisivo a pesar de que perdieron de forma considerable su peso electoral a raíz del voto rogado (sólo 23.422 solicitaron votar de los 397.000 con derecho a hacerlo).
De ahí que los principales candidatos hayan viajado ya en precampaña a Sudamérica.
El candidato socialista Manuel “Pachi” Vázquez, ya se mostró dispuesto a pactar con los nacionalistas del BNG (Bloque Nacionalista Galego) de Francisco Jonquera, reeditando la coalición de poder de 2005-2009. También acude a los comicios Xosé Manuel Beiras, escindido del BNG, en coalición con Izquierda Unida (IU).
En tanto, en el País Vasco los sondeos sitúan al PNV (Partido Nacionalista Vasco) como fuerza política más votada y con posibilidades de regresar al poder (tras el impasse del primer gobierno no nacionalista de la historia), aunque algunas encuestas señalan que la izquierda abertzale podría ser la más votada.
Los separatistas regresarán a la Cámara vasca tras su persistente ilegalización agrupada bajo las siglas de EH Bildu (IA, Aralar, Alternatiba y EA), mientras los socialista sufrirían una fuerte caída luego de su paso por la presidencia regional gracias a un acuerdo con el PP.
Patxi López, candidato a la reelección, intentará evitar su caída centrando sus críticas en el ajuste de Rajoy y en su ruptura con el PP a raíz de esa política y presentando un modelo “progresista” de salida de la crisis.
Fuente: Télam