Jujuy: ¿Éxito de ideas o décadas de abandono?
La polémica en Jujuy sigue abierta y cada día surgen nuevos señalamientos. Los radicales, en su postura, acusaron a La Libertad Avanza de “embarrar la cancha” tras perder en las elecciones de medio término, en las que lograron un resultado importante
Los radicales quedaron en primer lugar, y Libertad Avanza en segundo, con siete legisladores que asumirán en diciembre. Pero, más allá de las cifras, lo que realmente preocupa a muchos en la provincia es la forma en que se quiere politizar el sistema electoral y deslegitimar los resultados, acusando de irregularidades que, según algunos, no tienen fundamento.
Sin embargo, detrás de toda esta polémica, la realidad de Jujuy revela un sistema electoral y una gestión que parecen mantenerse anclados en el pasado, con un sistema arcaico y una gestión marcada por el clientelismo y la falta de transparencia. Y no solo es responsabilidad del radicalismo, sino que también los reclamos vienen de la izquierda y otros sectores que ven en estos argumentos una forma de esconder los verdaderos problemas: una gestión que hace 40 años vive del estado, que ha mostrado una y otra vez que no sabe responder a las necesidades básicas de la población, como el acceso a agua, ruta o servicios básicos.
El radicalismo habla de que ganaron por el éxito de sus ideas… ¿qué ideas? en la provincia, hay un tren millonario que viaja vacío, empresas estatales que no transparentan sus resultados, y un creciente número de casos de violencia, como los asesinatos de mujeres ¿esas son las ideas? la verdadera gestión, parece, no consiste en gestionar, sino en encubrir los fracasos. Porque en definitiva, ¿el verdadero problema no será que hace décadas lo que menos hay en Jujuy es gestión inteligente y transparente? como dice el pueblo, “los que no hacen nada, en realidad, no gestionan. Solo tapan el desastre.
la situación en la ciudad de Jujuy es realmente alarmante. Mientras el intendente Jorge intenta afirmar que continúa con un proceso de ‘transformación urbana’, la realidad muestra otra cosa: la ciudad parece estar en caída libre, cercana a una verdadera condición de deterioro extremo. Los barrios están en un estado que, en algunos casos, ni siquiera se ve en las periferias de países en desarrollo como india. Calles sin pavimento, alumbrado público ausente, y una gestión que claramente no da respuestas a las demandas de los vecinos.
En medio de este caos, el intendente, en medio del desastre, se atrevió a hablar de ‘reafirmar’ el proceso de transformación. Pero la realidad dice otra cosa: los vecinos llevan 17 años reclamando que pavimenten sus calles, que coloquen un simple foco en sus cuadras, y todavía hoy parecen esperar esas obras básicas
La falta de gestión y la poca responsabilidad en el uso de los fondos municipales son evidentes, y también la falta de empatía. Recordemos que Jorge visitó una obra en cinco minutos en la Avenida Hipólito Irigoyen, y tuvo la osadía de pedir disculpas, incluso a este medio. Pero, ¿a quién le debe realmente una disculpa? a todos los vecinos que hace casi dos décadas piden el pavimento, y que le ponga un foco a la vuelta de la esquina.
Mientras tanto, el discurso oficial insiste en una falsa transformación, en una gestión que parece abandonar completamente las necesidades del pueblo y que solo se dedica a pagar deudas con la imagen. Es hora de que el intendente explique en qué se gasta la plata de las tasas municipales de los jujeños. La ciudad pide a gritos una gestión seria, con compromiso y transparencia. De lo contrario vamos hacia una ciudad del quinto mundo.