Un joven jujeño fingió un secuestro por miedo a lo que sus padres podían hacerle
Un adolescente de 14 años demoró algunas horas en volver a su casa, por lo que por temor a sus progenitores, decidió inventar que fue raptado. Se iniciaron los protocolos y se constató la falsedad del relato.
- Un adolescente fingió un secuestro por temor a lo que sus padres podrían hacerle.
- El hecho se registró en la localidad puneña de Susques.
- Tras aclararse el tema, se dio intervención a la Línea 102.
Un adolescente que se demoró en regresar a su domicilio y tuvo miedo de las represalias que podían tomar sus progenitores, inventó que fue víctima de secuestro en la localidad de Susques, por lo que se activaron los protocolos establecidos para este tipo de situaciones.
El hecho ocurrió días pasados y las actuaciones quedaron a cargo del personal de la Seccional Nº 20, que remitió los informes al ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación, con intervención de la Línea 102 y de Salud Mental.
Según lo que se pudo establecer, el pasado lunes en horas de la tarde un joven de 14 años salió de su residencia para ir a jugar a la pelota al barrio Centro de la mencionada localidad, pactando con sus estrictos progenitores que debía regresar a las 20 a la casa.
Sin embargo, alrededor de las 22.30 el adolescente no había retornado a su casa, ni respondía los mensajes de su teléfono celular, por lo cual sus padres decidieron salir a buscarlo por la zona, encontrándolo casi una hora más tarde a la salida del pueblo de Susques, donde el joven les dijo que había sido víctima de un secuestro por parte de dos personas desconocidas.
En su relato, el menor indicó que cuando se dirigía a su casa fue sorprendido por dos hombres que lo sujetaron de pies y manos, le vendaron los ojos y lo llevaron hasta un galpón. Que posteriormente fue subido a un vehículo, desde el cual lo bajaron y abandonaron sobre una avenida, escondiéndose hasta que fue localizado por sus padres.
La familia se dirigió hasta la unidad policial, donde expusieron el caso entrevistándose con el personal que inició los protocolos de rigor, trasladando al joven hasta el nosocomio local donde fue revisado por personal médico, quien posteriormente indicó que no presentaba lesiones de ningún tipo, ni marcas, ni se encontraba bajo la influencia de alcohol o cualquier otra sustancia.
Los uniformados, además, se entrevistaron con los amigos de la presunta víctima, quienes confesaron que el adolescente por temor a lo pudieran hacerle sus padres por la tardanza en regresar a su casa, diría que fue secuestrado.
De todas maneras, el representante del MPA dispuso que se realicen las intervenciones necesarias para establecer si el joven sería víctima o no de maltrato intrafamiliar, lo que podría haber desencadenado este episodio.