El Ministerio de Seguridad de Jujuy atraviesa horas de definiciones tras conocerse la renuncia de Juan Manuel Pulleiro, quien se desempeñaba como secretario a cargo del área.
Juan Manuel Pulleiro renunció al Ministerio de Seguridad en medio del fuerte reclamo policial
Enmarcado por el conflicto de las fuerzas policiales, se dio la salida del secretario a cargo de la cartera de seguridad. Hay un fuerte hermetismo en el Gobierno.
Sin embargo, lo que llama la atención en los pasillos de Casa de Gobierno es el silencio oficial: hasta el momento, no se ha emitido ningún comunicado que formalice la dimisión ni se ha informado sobre quién asumirá la conducción del organismo, pese a que algunos nombres ya se encuentran rondando.
Esta salida no se da en un vacío institucional. El contexto está marcado por el conflicto policial que ha mantenido en vilo a la provincia en las últimas semanas. Las negociaciones salariales y los ofrecimientos realizados por el Gobierno fueron recibidos con cautela y, en algunos sectores, con un marcado descontento por parte de los efectivos, quienes consideraron las propuestas como insuficientes frente a la inflación actual.
Un clima de tensión
La gestión de Pulleiro estuvo bajo la lupa durante el proceso de diálogo con las fuerzas. Mientras el Gobierno intentaba presentar sus propuestas como un "ofrecimiento de buena voluntad", los representantes de los trabajadores de seguridad insistieron en que cualquier acuerdo debía ser evaluado y consensuado profundamente, evitando imposiciones verticales que no reflejaran la realidad del bolsillo del agente.
La falta de una voz oficial que aclare el rumbo del Ministerio alimenta las especulaciones sobre si esta renuncia es el inicio de una reestructuración más profunda en el gabinete o una consecuencia directa del desgaste producido por el conflicto con la policía y el servicio penitenciario.
¿La única salida?
Es común que en este tipo de situaciones, sobre todo para descomprimir como en estos casos los conflictos que llevaron a esta renuncia, no sea la única.
Sucede que por los pasillos del mismo Ministerio de Seguridad y por la Central de avenida Santibáñez, hay un estado de alerta en relación a las cabezas de la Policía de la Provincia, quienes también estuvieron en el ojo de la tormenta durante los reclamos de las bases de los uniformados, por lo que no es descabellado pensar en que los retoques dentro de esta cartera, puedan continuar.

