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Costa se quebró al recordar su internación: "Pensé que mi cuerpo ya no aguantaba más"

La humorista contó detalles de los días que pasó en terapia intensiva, habló de los diagnósticos que recibió y reveló el momento de mayor vulnerabilidad que atravesó.

Costa habló en vivo sobre el difícil momento de salud que atravesó y no pudo contener la emoción al recordar los primeros días del mez cuando estuvo internada en la terapia intensiva del Centro Medicus Azcuénaga. Muy angustiada, explicó cómo llegó al hospital y reconoció que hubo un momento en el que sintió que su cuerpo ya no podía resistir.

Todo comenzó cuando se presentó en una guardia por una fuerte contractura y un intenso dolor de cabeza. Allí fue atendida de urgencia por el médico que la evaluó y le indicó que debía quedarse en observación. Sin embargo, su primera reacción fue negarse. “De ninguna manera yo quedo internada”, recordó en diálogo con Infama (América).

Incluso aseguró que su primera preocupación fue su perro border collie de apenas siete meses. “Yo tengo que ir a mi casa, organizar a Samuel. Voy a organizar a Samuel y vuelvo”, relató.

Finalmente, los médicos le colocaron un suero y le administraron un analgésico. Poco después le informaron que habían pedido un traslado. “Yo no salgo en una ambulancia. Yo salgo en un coche mortuorio. Salgo en la pompa fúnebre”, bromeó al recordar su resistencia a aceptar la gravedad de la situación.

Una de las primeras sospechas de los médicos fue una meningitis, por lo que le realizaron una punción lumbar. Luego descartaron esa posibilidad y continuaron con los estudios. “Ahí descubren que tenía neumonía. Esa neumonía se desprende de un neumococo. Ese neumococo se va a la sangre y de la sangre se va a la cabeza. Por eso los dolores de cabeza”, precisó.

A partir de allí llegó otro diagnóstico: encefalopatía hepática. Costa contó que permaneció en terapia intensiva, aislada y conectada a distintos dispositivos mientras los médicos intentaban determinar qué estaba sucediendo. “Yo la pasé muy, muy, muy feo, muy feo, muy feo”, reconoció.

Luego, entre lágrimas, agregó: “Pensé que era el fin. El fin por el sentido de que mi cuerpo no aguantaba más”.

Durante la internación, además, permaneció completamente aislada porque todavía no tenía un diagnóstico definitivo. “Yo quería escribir, no podía y tenía miedo de escribir mal porque también preocupás a un montón de gente”, contó. Y reflexionó: “Vos lo que querés es estar bien no solo por vos, sino por tu gente querida. La gente que día a día está pendiente de vos”.

Después de recibir el tratamiento antibiótico, su cuadro comenzó a evolucionar y fue trasladada a una sala de cuidados intermedios. Allí continuó con estudios, análisis y tomografías hasta lograr estabilizarse.

Al hablar de lo que le dejó la experiencia, también vinculó lo que atravesó con una pregunta que, según contó, la acompañó durante buena parte de su vida: “¿Dónde está mi lugar? ¿Cuál es mi lugar?”. Y, después de transitar un momento tan duro, logró responder esas preguntas. “Ahora sí sé cuál es mi lugar”, sentenció.

FUENTE: TN

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