Otro ex intendente fellnerista denunciado por corrupción
Se trata de Jorge Ale, ex jefe comunal de Libertador General San Martín, a quien el Tribunal de Cuentas le exige la devolución de 35 millones pesos por obras cobradas y no ejecutadas en ese municipio.
Las cuentas de la gestión Fellner no cierran por ningún lado. El propio ex mandatario reconoció, al ufanarse de sus aceitados contactos en Buenos Aires, que durante sus gestiones llegaron a Jujuy más recursos que en toda su historia.
Ante tal afirmación toda la sociedad comenzó a preguntarse dónde quedó esa enorme masa de dinero de la que dispuso el grupo de dirigentes que se retiró del gobierno el 10 de diciembre pasado. La respuesta parece estar en los municipios del interior. Los ex intendentes de Palpalá, Yala, Libertador General San Martín, sumados al actual de Perico, están seriamente complicados por los derroches de sus gestiones.
La última novedad llega desde las yungas. Según una resolución del Tribunal de Cuentas de la provincia, el ex intendente de Libertador General San Martín, Jorge Ale y algunos de sus funcionarios, deben depositar en las próximas horas más de 35 millones de pesos, para dar cuenta de dinero que ingresó al municipio para obras que jamás se realizaron.
El actual diputado Marcelo Llanos, quien también pasó por la jefatura comunal de Libertador, fue el encargado de prender el ventilador.
La denuncia de Llanos asombra por su crudeza. De comprobarse los desmanejos que el hoy legislador denuncia, queda al descubierto que el gran agujero negro que en su momento encontró el kirchnerismo para depositar los fondos que llegaban de la nación a la provincia, pero jamás a la gente.
Ortíz en Palpalá, Ficoseco en Perico, Vargas Durán en Yala. Ahora Jorge Ale en Libertador. La lista de ex intendentes fellneristas salpicados por hechos de corrupción se agiganta día tras día.
Un modus operandi similar al que tiene detenida a Milagro Sala, afecta a los intendentes. Jujuy se benefició durante diez años por un riego de dinero y recursos para construir obras que mejoren las condiciones de vida de su castigado pueblo. Lamentablemente, los responsables de administrar ese beneficio hoy no pueden mirar a su pueblo a la cara.

