En este marco dijo que desde el organismo enviaron dos notas al Ministerio de Salud de Nación solicitando que se revea la situación de los profesionales odontológicos, que se incorpore otro tipo de IVA que les permita a los trabajadores que se oficialice un copago aparte de la práctica de la obra social, entre otros requerimientos.
“Además de la devaluación y la inflación, tenemos un porcentaje de un impuesto a las importaciones que justamente nos afecta en todos nuestros insumos y equipamientos. Esto se traduce al valor de las prácticas, los tratamientos que no vienen de la mano de los valores que nos están pagando obra sociales y prepagas. Ha quedado mucha diferencia, la misma que recae en el paciente lamentablemente”, sostuvo.
Sostuvo que este crítico panorama se ha visto marcado desde el contexto de pandemia, en donde las obras sociales, por ejemplo, tenían una cantidad de prestaciones -tres o cuatro- que se traducían en arreglos y extracciones y que un solo paciente podía hacerse por mes. Sin embargo, remarcó que cuando se retornó a la normalidad, quedaron reducidas a una urgencia y no se reestableció ese tratamiento.
“Las obras sociales siguen percibiendo lo que le cobran al afiliado, con aumentos, incrementos, como vemos mensualmente. Y los afiliados tienen solamente los afiliados una práctica mensual para poder hacerse tratar”, remarcó la titular.
Melián indicó que esta no es solamente la realidad del odontólogo, sino también la del médico o la del bioquímico "en donde uno termina pagando de su bolsillo las diferencias en los aranceles y tratamiento que las obras sociales no reconocen".
¿Por qué las prepagas salen caras?
La presidenta del Círculo Odontológico de Jujuy, Carolina Melián explicó que el valor de la práctica real no lo cubre la prepaga, sino que la obra social tiene otro valor que es mucho menor.
A modo de ejemplo comentó que una restauración o arreglo para un diente tiene un precio de $20.000 y la prepaga paga $4.000; entre ambas cifras hay una gran diferencia que la debe pagar el paciente.
"Ahora se nota mucho más porque los materiales nuestros son importados, estéticos, más el equipamiento que tiene mantenimiento y desgate", indicó.
Algo positivo dentro de este negativo panorama, dijo Melián, es que los asociados pueden acceder a una proveeduría que les permite comprar insumos en mejor precio, con descuentos del 10%, además tienen promociones con tarjeta de crédito, entre otros beneficios. Aunque deben afrontar los gastos de fletes, independientemente del lugar de origen que sea la compra.