El procedimiento estuvo a cargo de los efectivos del Grupo Dinámico de Prevención del Delito perteneciente a la Unidad Regional 8, quienes realizaban recorridos preventivos de rutina.
Alerta por una vivienda desprotegida
El episodio se desencadenó hace algunos días en horarios de la madrugada, cuando la patrulla recorría el sector de pasarelas y advirtió una vivienda sobre la calle Tomás Guido al 1000, en el barrio General Savio, que se encontraba completamente desprovista de su puerta de entrada y con las luces encendidas.
Tras llamar a la puerta sin obtener respuesta, se presentó en el lugar una mujer que se identificó como dueña del inmueble. Al constatar la situación, la damnificada confirmó que le habían sustraído una puerta de chapa color bordó que hasta pasadas las 0:30 se encontraba colocada en la entrada principal.
Acompañada por los efectivos, la propietaria ingresó a la morada verificando que no faltaban otros elementos de valor, para luego dirigirse a la sede policial a radicar la correspondiente denuncia.
Fuga frustrada y excusas insólitas
Con los datos filiatorios de la abertura sustraída, las unidades policiales desplegaron un rastrillaje por los sectores aledaños. Apenas diez minutos después, en la intersección de las calles Yavi, Huacalera y Lozano del barrio San José, divisaron a un hombre que caminaba llevando a cuestas una puerta de chapa bordó de idénticas características.
Al advertir la presencia de la comitiva, el sospechoso arrojó la puerta a la cinta asfáltica e intentó darse a la fuga a pie, siendo interceptado a los pocos metros. Al ser interrogado sobre la procedencia del elemento, primero aseguró que era de su propiedad y segundos después cambió su versión afirmando que se la había encontrado tirada.
Tras fotografiar el elemento e indagar a la víctima, se confirmó de manera fehaciente que se trataba de la puerta robada. El involucrado fue reducido y trasladado de inmediato a la Seccional Nº 47, donde quedó a disposición de la Justicia.