Denuncian nuevo caso de abuso y maltrato en una comisaría
Efectivos policiales de la Seccional 6ta. propinaron un feroz golpiza a un joven que fue detenido cuando trasladaba una motocicleta de su propiedad para cargar nafta. En la comisaría fue obligado a arrodillarse, a pesar de que recientemente habría sido operado y no podía hacerlo.
La denuncia la realizó Silvina Caucota madre del afectado, en la Regional de Policía pero a la fecha no se habría tomado ninguna medida para esclarecer el hecho. Los dos policías implicados en la golpiza siguen prestando servicio en forma normal, pese a ser reconocidos.
Ese día, el hijo de Caucota fue a retirar su motocicleta a un taller mecánico. Como no tenía nafta, la llevaba empujando hasta la estación de servicio porque de allí debía dirigirse al Colegio. Estaba acompañado por otro amigo, cuando una unidad del cuerpo de Radio Patrulla lo interceptó, le solicitaron los papeles del motovehículos.
Al no contar con la documentación correspondiente, fueron trasladados los dos muchachos a la Seccional 6ta., para su identificación, juntamente con el rodado. Allí en la seccional, le pidieron a los jóvenes se pusieran contra la pared y se arrodillaran. Como el hijo de Caucota no podía hacerlo, porque recientemente había sido operado de la rodilla, uno de los dos policías denunciado, comenzó a golpearlo por la espalda, obligándolo a arrodillarse.
El otro efectivo, no solo consentía la golpiza, sino que se burlaba y animaba a que lo sigan golpeando, al mismo tiempo se reían y a pesar de los ruegos del joven, después de un largo tiempo dejaron de someterlo.
Silvia Caucota, la mamá del joven afectado hizo público la denuncia, ya que no sería el único caso que sucedió en esa jornada. Otros detenidos también habrían sufrido los apremios de estos efectivos policiales.
“Allí en la seccional 6ta, le pegaron una paliza, porque le dijeron que se apoye contra la pared, arrodillado. Él le dijo que no podía arrodillarse porque tiene una operación hace un mes y medio en la pierna izquierda. Le pide por favor que no le peguen, por la operación y fue peor. Él se dio vuelta y lo miró al policía y lo reconoció. Se dio vuelta y le miró la cara al policía y le dijo “quiero acordarme tu cara”, lo pateó y la rodilla se inflamó más todavía” relató Caucota sobre lo sucedido con su hijo.
Recalcó que luego de lo sucedido fue a pedir explicaciones a la comisaría, “hablé con tres comisarios y nadie sabía darme explicaciones. Quería ver a la cara a la persona que le pegó a mi hijo porque él lo reconoció. No quería hacer la denuncia por miedo a que lo agarren de nuevo, por eso yo hice la denuncia” afirmó.
Uno de los comisario le proporcionó el nombre del personal que estuvo ese día trabajando, “la persona que le pegó está identificado por mi hijo y por su compañero. Peor al final no hubo más repuestas, porque todo circulaba por instancias superiores. Pero los dos policías sigue estando de servicio, siguen trabajando” recalcó.

