Según denuncian los vecinos, los robos se registran a cualquier hora del día. Además proliferan las agresiones y riñas entre patotas o grupos de muchachos de distintos sectores, especialmente los que residen en el asentamiento ubicado en inmediaciones del puente Paraguay, sobre ruta 2.
Barrio Norte también sufre la inseguridad
Barrio Norte es otros de los sectores de la ciudad, donde se palpa a diario la inseguridad. Los robos en la modalidad “motochorros” son una constante, sobre todo en el sector del túnel que lo une a Cuyaya.
Desde el centro vecinal se denuncia que es una zona desprotegida. “El tema de tener los dos accesos a la ruta nos perjudica, porque la modalidad de robo es la de motochorro y se fugan por cualquiera de los ingresos y no los encontramos más”, afirmó Silvana Catacata, integrante del Centro Vecinal, en conversación con Radio 2.
También aseveró que preocupa el altar del Gauchito Gil, instalado en inmediaciones al túnel, donde se junta gente a beber, se generan agresiones y se da un mal aspecto.
En el sector barrial, sobre ruta 2 está el puesto caminero que depende de la Seccional 4ta de policía. Pero lamentablemente cada vez que los vecinos recurren allí, les dicen que “no tienen competencia en temas de inseguridad” y los dirigen a la seccional del barrio Cuyaya. “pero ellos no tienen efectivos o no tienen móvil”, destacó Catacata.
Luego de notas dirigidas al Secretario de Seguridad de la provincia Jorge Zurueta, se logró la presencia de móviles policiales en la zona. La medida ayuda en cierta medida, pero no es suficiente. “Necesitamos una seguridad fija en el túnel y en la zona alta del barrio”, puntualizó la vecina.
El delito se viene incrementando muchísimo en la zona. Muchos chicos del barrio van a la escuela de Cuyaya y el paso obligado es el túnel y los de la secundaria van a Ciudad de Nieva y deben pasar por un costado del túnel para subir al puente Paraguay. Allí sufren constantes asaltos; robos de celulares principalmente.
“Una señora denuncio que el sábado a las tres de la tarde le robaron a punta de pistola en medio del túnel. A mí me robaron antes de la entrada del túnel con arma blanca con moto. En menos de dos segundos se fueron por la ruta en moto. Uno queda indefenso, y los vehículos paran y terminan siendo robados ellos y es entendible que no paren a socorrer a la gente”, sostuvo Silvana Catacata, dando muestras de la inseguridad que hay en la zona y la necesidad de que el Estado se haga cargo de esta terrible situación que vive gran parte de la comunidad.
También aseveró que preocupa el altar del Gauchito Gil, instalado en inmediaciones al túnel, donde se junta gente a beber, se generan agresiones y se da un mal aspecto.
En el sector barrial, sobre ruta 2 está el puesto caminero que depende de la Seccional 4ta de policía. Pero lamentablemente cada vez que los vecinos recurren allí, les dicen que “no tienen competencia en temas de inseguridad” y los dirigen a la seccional del barrio Cuyaya. “pero ellos no tienen efectivos o no tienen móvil”, destacó Catacata.
Luego de notas dirigidas al Secretario de Seguridad de la provincia Jorge Zurueta, se logró la presencia de móviles policiales en la zona. La medida ayuda en cierta medida, pero no es suficiente. “Necesitamos una seguridad fija en el túnel y en la zona alta del barrio”, puntualizó la vecina.
El delito se viene incrementando muchísimo en la zona. Muchos chicos del barrio van a la escuela de Cuyaya y el paso obligado es el túnel y los de la secundaria van a Ciudad de Nieva y deben pasar por un costado del túnel para subir al puente Paraguay. Allí sufren constantes asaltos; robos de celulares principalmente.
“Una señora denuncio que el sábado a las tres de la tarde le robaron a punta de pistola en medio del túnel. A mí me robaron antes de la entrada del túnel con arma blanca con moto. En menos de dos segundos se fueron por la ruta en moto. Uno queda indefenso, y los vehículos paran y terminan siendo robados ellos y es entendible que no paren a socorrer a la gente”, sostuvo Silvana Catacata, dando muestras de la inseguridad que hay en la zona y la necesidad de que el Estado se haga cargo de esta terrible situación que vive gran parte de la comunidad.

