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El Congreso de EEUU aprobó 4.600 millones de dólares para la crisis en la frontera

El tema migratorio, especialmente desde su lado humanitario, ha sido uno de los que más polarizó al gobierno de Donald Trump y a la oposición demócrata.

Con una rapidez poco usual en el clima político polarizado de Washington, el Congreso de Estados Unidos aprobó hoy un proyecto de ley que autoriza una partida de 4.600 millones de dólares para enfrentar la crisis humanitaria en la frontera con México, un texto que fue aprobado por congresistas de ambos partidos y dividió a la oposición demócrata.

Con 305 votos a favor y 102 en contra, el proyecto redactado por el Senado de mayoría oficialista fue aprobado por la cámara baja en un trámite inusualmente rápido, que dividió al sector liderado por la presidenta de la cámara, la demócrata Nancy Pelosi, de los referentes progresistas de su bancada.

El proyecto de ley de emergencia autorizó la partida millonaria para atender la sobrepoblación de los centros de detención de inmigrantes. El dinero será canalizado por las agencias federales involucradas, como el Departamento de Seguridad Nacional y el de Salud y Servicios Humanos.

El texto incluye 1.000 millones para garantizar refugio y comida a los inmigrantes detenidos por la patrulla fronteriza en el sur del país y casi 3.000 millones para el cuidado de los niños inmigrantes no acompañados que son entregados del Departamento de Seguridad Nacional al de Salud y Servicios Humanos.

Por el contrario, rechazó el pedido de la Casa Blanca de aumentar el número de camas que poseen los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), la agencia federal más cuestionada por la oposición.

El tema migratorio, especialmente desde su lado humanitario, ha sido uno de los que más polarizó al gobierno de Donald Trump y a la oposición demócrata.

Sin embargo, la reciente publicación de una foto de un padre e hijo inmigrantes salvadoreños muertos, boca abajo, en una de las orillas de Río Grande sensibilizó a millones de estadounidenses y a los medios de comunicación, que comenzaron a presionar al Capitolio y la Casa Blanca para que respondan con una solución.

Ya en los últimos días, la bancada demócrata en su conjunto en la Cámara de Representantes había aprobado un proyecto de ley para forzar a los centros de detención de inmigrantes a cumplir con las condiciones mínimas de higiene y de dignidad humana, especialmente en el caso de los menores de edad.

Sin embargo, este texto no consiguió el apoyo del oficialismo republicano en la cámara alta.

Esta vez, el proyecto de ley salió aprobado rápidamente en las dos cámaras y el presidente Trump ya adelantó que lo promulgará.

Sin embargo, el consenso bipartidista dejó una víctima: la unidad que hasta ahora había mostrado la flamante mayoría demócrata en la cámara baja.

Pese a que había un fuerte rechazo dentro de sus filas, Pelosi decidió abrir el debate y avanzar con la votación.

El sector más progresista de su bancada, por primera vez de manera masiva, se rebeló a su dirección, y votó en contra.

"Simplemente no hay suficiente fiscalización en este proyecto de ley para garantizar que los dólares de los ciudadanos serán utilizados de una manera que realmente asegure el bienestar de los niños y la fortaleza de nuestra frontera", aseguró la congresista Katie Hill, en un comunicado que difundió en su cuenta de Twitter.

"No voy a firmar un cheque en blanco incondicional", agregó la legisladora por el estado de California.

Solo el mes pasado, la patrulla fronteriza estadounidenses detuvo en la zona limítrofe con México a más de 133.000 inmigrantes -la mayoría mexicanos y centroamericanos-, un 30% más que en abril y la mayor cifra registrada en un solo mes desde 2006.

 

Fuente: télam.