Para proteger a Fellner, el FPV votó en contra de la ley de La Esperanza
Debate caliente en la Legislatura. Los diputados provinciales discutieron el proyecto de emergencia que impulsa el gobierno provincial para la reconversión productiva del Ingenio La Esperanza, empresa que se encuentra en quiebra desde hace 16 años.
El oficialismo finalmente aprobó la norma que habilita una serie de medidas para devolverle la rentabilidad a la empresa, salir de la quiebra y trasladarlo a manos privadas.
Para ello dispuso artículos que habilitan al Poder Ejecutivo a tomar créditos y financiamiento a fin de sanear durante este año al predio fabril ubicado en el Departamento San Pedro.
Según trasciende de los pasillos de la Casa de Piedra, este fue el punto que intentaron aprovechar los diputados que integran el bloque del Frente Para la Victoria (o Partido Justicialista, como se hace llamar desde la salida del kirchnerismo del poder), para negociar una suerte de amnistía en torno a los desaguisados que cometió la administración Fellner durante los años en que administró el Ingenio.
Toda norma que implique endeudamiento o modificaciones al presupuesto precisa de los dos tercios de la cámara, es decir 32 diputados, 7 más de los que posee el oficialismo.
Cuentan quienes que presenciaron los contactos previos a la sesión que, confiados en que el bloque de Cambia Jujuy intentaría negociar para alcanzar el número, la bancada leal al ex gobernador exigió una suerte de amnistía para tapar el derroche que tuvo lugar mientras la administración Fellner enviaba millones al ingenio con la promesa de sanearlo, algo que nunca sucedió.
Pero para sorpresa del presidente del bloque opositor Javier Hinojo y compañía, el oficialismo se mostró dispuesto a avanzar en la investigación judicial de todo el descalabro que tuvo lugar durante años en el Ingenio La Esperanza.
Al parecer, los fellneristas buscaron negociar y amenazaron con rechazar la ley, dejando sin el número la votación para los artículos que precisan los dos tercios de la Cámara. “Como ustedes quieran, los eliminamos”, fue la respuesta que puso nerviosos a Hinojo y sus compañeros de banca.
El ingenio La Esperanza fue administrado bajo numerosas figuras durante los años de su quiebra. En todos esos períodos, la zafra y la producción se sostuvieron con fondos públicos.
Durante 2013, el kirchnerismo dispuso millones para convertir a la Esperanza en un polo productivo para la microregión.
Hoy cada emprendimiento proyectado se encuentra en estado de abandono.
Nadie rindió cuentas de los millones que llegaron sin producir ningún cambio.
El gobierno parece dispuesto a pedirle a la justicia que investigue que fue lo que pasó.
El Frente Para la Victoria intentó, una vez más, negociar impunidad. Esta vez, no lo consiguió.