La inflación llegó a los boliches: ¿los jujeños siguen saliendo a bailar?
Empresario del sector se refirió a la actualidad del sector bolichero señalando que las salidas y las "previas" se modificaron en los últimos tiempos y que hubo una merma en la asistencia a estos espacios.
11 de febrero de 2023 - 21:00
- Marcelo Quispe, encargado de un boliche bailable, comentó la actualidad del sector en Jujuy.
- Además hizo referencia a la forma en que sobreviven ante la inflación nacional y provincial.
- Sostuvo que tuvieron que reinventarse, repensar la forma de trabajar y responder a la demanda de la sociedad.
Los índices inflacionarios registrados a nivel nacional y provincial continúan preocupando a los jujeños que apelan a distintas formas de pago y ahorro para cuidar la economía de sus hogares.
La alimentación, la salud y la higiene personal son gastos que día a día tienen que afrontarse y las prioridades van cambiando de forma igualmente periódica: las salidas y los “gustos” son cada vez menores y más espaciados.
El encargado de un boliche jujeño, Marcelo Quispe, es testigo directo de estos cambios de prioridades y comportamientos: afirmó que la gente sale menos, gasta menos cuando lo hace, y el sector tiene que reinventarse constantemente, además de tener propuestas variadas noche tras noche, para sobrevivir.
Declaraciones: la actualidad de "la noche" en Jujuy
- Al no ser primera necesidad, la salida a boliches es uno de los primeros presupuestos que sacrifica la gente.
- Eso obliga a los empresarios a reinventarse y ofrecer distintos tipos de promociones o propuestas.
- La cifra para contratar a artistas de fuera de Jujuy supera los seis dígitos.
- La entrada básica cuesta $1.000.
- El local a cargo de Quispe abre jueves y sábado: eso permite que haya movimiento el jueves, que la gente descanse los vierne4s y vuelva a salir los sábados.
- Hay promociones por cumpleaños, de entradas, tragos de regalo y noches temáticas para atraer al público.
- Los impuestos son elevados: por noche se gastan $120.000 solo en permisos.
- Los salarios de los empleados, al trabajar de noche, también son elevados y tienen que ajustarse mes a mes.
- Quienes salían todos los fines de semana, asegura Quispe, ahora sale fin de semana por medio.
- Algunos gastos se recuperan en las barras, pero desde la pandemia algunos hábitos cambiaron: la gente prefiere hacer “la previa” en hogares, donde se extiende más, y hace que consuman menos en el boliche.
- El rango etario que más consume son los mayores de 25 años (“el público que trabaja”); el “público menor” busca promociones, busca ingresar gratis, y usa promociones.