- Testigo directo de la crisis, un sandwichero de la capital jujeña afirma que sus ventas se redujeron 50%, aunque “se sigue viviendo, comiendo y trabajando”.
- Afirmó además que “el que trabaja, mal que mal seguirá adelante”.
Muchos jujeños aseguran que con sus ingresos solo “sobreviven” 15 días del mes; por ello, muchos priorizan gastos y dejan de lado “gustos”, algo que afecta, por ejemplo, a trabajadores gastronómicos, sandwicheros, que ya evidencian cómo la crisis afectó su actividad.

