“Antes de pensar en China hay que sobrevivir acá”
El gobierno provincial intenta atender lo importante y lo urgente al mismo tiempo, aunque con éxito dispar.
El reciente viaje a China, encabezado por el gobernador Gerardo Morales, fue un ejemplo de lo primero: abrir puertas a futuro para introducir cambios estructurales en busca del desarrollo de una economía estancada desde hace décadas.
Para lograr ese cometido, la clase política necesita contar necesariamente con el acompañamiento de sectores fuertes de la sociedad. El empresariado es uno.
Precisamente uno de los empresarios más importantes de la región, Alberto Galli, presidente de la compañía Dulces Otito, hasta hace muy poco el único producto jujeño que se exportaba al mundo, formó parte de la comitiva.
Por primera vez tras la experiencia en el continente asiático, Galli expresó públicamente en Sobremesa, el programa político de Canal 2, sus sensaciones, dejando dos de ellas muy claras: entusiasmo por la posibilidad de explorar nuevos mercados, pero ansiedad porque el equilibrio macroeconómico en el país tarda demasiado.
“Es positivo saber dónde estamos parados, cómo se mueve el mundo y qué nos espera, a veces tenemos condiciones para enfrentar lo que se viene, esta vez no nos comentaron, estuvimos cara a cara en un país con una economía creciente, pujante y avasallador”, dijo Galli sobre la experiencia recogida.
Alberto Galli, empresario agroindustrial
Como referente del sector agroindustrial el presidente de Otito dijo estar “contento de saber que tenemos productos que pueden ser exportados, pero sabemos que hay que competir con el mercado internacional”.
“En calidad (de los productos locales) estamos muy bien, en precio… hay que tener condiciones para poder exportar y condiciones para poder competir con los productos importados”, aseguró.
Según el empresario, Jujuy tiene condiciones climáticas y de suelo para elaborar productos apetecibles para el mundo. “El mercado chino nos va a consumir, pero tenemos que trabajar para no tener gravámenes para la exportación. Un objetivo podría ser la gastronomía internacional que se consume en China, que es muy grande, y dónde podríamos ingresar”, sostuvo.
En medio de las expectativas generadas por el viaje, Galli no pasó por alto la coyuntura local. “Me da miedo la inestabilidad de las reglas de juego en Argentina, lla inmensidad del mercado chino se puede ir trabajando. Aqui yo no podría ofrecerle productos a un mercado estable como el chino, con inflación y un dólar quieto, porque voy a tener que subir los precios en dólares, y ellos no están acostumbrados a eso. De lo contrario, sería un mal negocio”, explicó.
En tono moderado, pero realista, el empresario se mostró a favor de los esfuerzos por ordenar las variables de la economía del país, aunque como toda la sociedad, padece el trance.
“Evidentemente para pasar de un modelo de economía a otro hay transiciones necesarias, pero esperemos que no pase mucho tiempo más. Para abordar este nuevo mercado, necesitamos sobrevivir a la situación económica del país,si no, es difícil pensar en China”.
Finalmente, el empresario envió un mensaje a la dirigencia política, al abogar por una suerte de pacto, en el que gobierno y oposición coincidan en acuerdos básicos.
“La visita a China es el primer impacto, hay que saber transmitirlo al resto de la provincia y conformar un proyecto común y para todos, sea quien fuere el actor que lo desarrolle, quien venga en el futuro debe tener claro que el proyecto es uno, tendrían que estar todos los actores políticos detrás de un proyecto consensuado. Necesitamos saber hacia dónde vamos”, concluyó.