La previa era tensa, con la intendencia sitiada y el pedido para que la justicialista Karina Paniagua de un paso al costado, sintiendo que el Ejecutivo ya no representaba debidamente los intereses de los vecinos según manifestaban. Misma suerte correrían los ediles locales si no accedían a tratar el rechazo a la Carta Magna vigente y aunque se las ingeniaron para dilatar la discusión parlamentaria, llegada la noche, viendo que la postura de los humahuaqueños era firme, con presencia en los principales puntos de reunión de la histórica ciudad, no tuvieron más alternativa que convocar sesión especial.
El proyecto de “Declaración Rechazo a la Reforma Parcial de la Constitución Provincial”, que había entrado el mismo día, finalmente fue aprobado llegada la media noche. Para superar la reticencia de los concejales oficialistas/aliados, los manifestantes debieron impedir las vías de escape ocupando accesos y escaleras, hasta que por unanimidad fue aprobada la declaración. Roque Tarcaya y Jordan Zerpa fueron los encargados de informar el resultado de la sesión, cuyo expediente sería caratulado como N°1409/23.
Según cuentas las crónicas locales, la desconcentración se tornó sumamente violenta, con enfrentamientos entre manifestantes y policías en varias calles del centro. Las fuerzas de seguridad ya se habían apostado en el lugar horas antes, fuertemente armados y originalmente afectados al resguardo de la integridad física de los concejales.
Cuando la presidenta del Concejo Deliberante Noelia Quispe, perteneciente al Frente Cambia Jujuy, trató de escabullirse junto a sus pares por una salida alternativa, los vecinos todavía enardecidos con el proceder negligente de sus legisladores los persiguió recibiendo balazos de goma, golpes y gases lacrimógenos a cambio, aún cuando había menores en el lugar.
Para la madrugada del sábado los medios de Humahuaca ya daban a conocer un total de seis detenidos, múltiples heridos (como puede apreciarse en varios videos) incluyendo el severo daño que recibió Joel Paredes en uno de sus ojos, quien sería trasladado a la capital jujeña, aunque con trágico desenlace ya que el mismo se encargó de informar la pérdida de visión, sumándose a la lista de heridos graves que ya integraban Misael Lamas y Néstor Aguirre, también víctimas de la represión del Estado en los episodios acontecidos en Purmamarca (17/06) y San Salvador (20/06) respectivamente.