“Sólo el amor triunfante
que me salva, nos salva
de este mundo ordenado para que seamos tristes
de ese disfraz antiguo que habita entre los otros” T.L.H.

Ayer, en horas de la tarde se nos fue la poeta salteña conocida afablemente por la Kuky Leonardi, una de nuestras grandes poetas del Norte Argentino perteneciente a la generación poética del 60. Esperábamos encontrarla en Salta, en el recital de poesía: MUJERES, POESÍA Y MEMORIA como figuraba en el programa.
Ante su ausencia lo primero que hicimos fue preguntar por ella. Se nos dijo, está un poco enferma. Y, a los poquísimos días nos enteramos de su partida. Su corazón quiso marcharse. Quizás para recuperar la Memoria de todos aquellos hombres y mujeres desaparecidos que lucharon por la Igualdad, la Libertad, la Justicia. Derechos por los que bregó apasionadamente. No pudo participar de la marcha por la Memoria del domingo pasado, pero envió su mensaje: “un abrazo fraterno a todes les compañeres docentes y estudiantes; a todes les compañeres del campo popular, recordando con amor la pasión revolucionaria de nuestros héreos y mártires”.
La escritora nació en Salta en 1938. Era poeta, licenciada en filosofía. Ejerció la docencia universitaria, y participó activamente en las luchas sociales, en especial por los Derechos Humanos.
Kuky, una voz lírica que bucea la propia vida, la memoria, la historia de momentos sociales importantes del país se nos fue. Una voz coherente durante su existencia y en toda su poesía que destella, se multiplica y se expande.
Poesía y realidad. Compromiso ineludible.
CELEBREMOS ESTA ÉPOCA
Celebremos esta época, sus días,
cuando la mujer decide ser cuerpo soberano
cuando de su corazón multicolor wiphala
se escapa el verde que enciende de esmeralda las calles.
Pañuelos venidos de tan lejos hijos de otros pañuelos
el rojo incandescente de Rosa Luxemburgo
el negro de Louise Michel la comunera
el blanco de las Madres que entre nosotras viven
Escuchemos el coro sororal
con sus voces llegadas de tanta hermosa boca
Canción de miles tejiendo
otra tierra posible otra mañana
palabras luminosas de Lucrecia Martel
o el ardiente alegato de una muchacha en flor
la Milagro Peñalba
Preguntan dónde están las violadas
dónde las muertas por sepsis o por suicidio
dónde las martirizadas
que no eligieron traer un niño al mundo
y por ello sufrieron la cárcel y el escarnio
Caminemos con ellas
mujeres que dibujan países por venir
cuando no habrá condena
para las lésbicas baudelerianas
o los Alan Turing comiendo manzana envenenada
cuando “el destino manifiesto” del útero: ser nido
se vuelva libertad de la íntima entraña
¡Nuestro Homenaje, querida poeta! Nos queda tu poesía. La seguiremos recordando!
Susana Quiroga


