La importancia del Éxodo Jujeño en la Independencia del país
En el año que celebramos los 200 años de la Independencia Nacional volvemos la vista a los hechos para reivindicar el coraje del pueblo de Jujuy en las páginas de historia.
“Esta epopeya que significó el Éxodo no se ha escrito en la historia centralista de Buenos Aires entonces lo que tratamos es reivindicar por qué Belgrano nombra abanderado de la patria al pueblo jujeño”, explicó Joaquín Carrillo, presidente del Instituto Belgraniano.
Luego de la derrota de Huaqui, enviaron a Jujuy al general Manuel Belgrano para que reorganizara el Ejército del Norte.
Para levantar el estado de ánimo de la tropa y de los jujeños en general, Belgrano reunió al ejército y al pueblo en la plaza de Jujuy el 25 de Mayo de 1812 y allí les presentó la bandera celeste y blanca que había creado, que fue bendecida por el canónigo Gorriti y fue jurada por los soldados.
Ante el avance de los realistas desde el Alto Perú hacia Jujuy, el gobierno de Buenos Aires ordenó al emprender la retirada y bajar hasta Córdoba.
Al respecto Carrillo cuenta que “A orillas del Río Piedras hubo un combate de jóvenes entre 14 y 17 años, era el batallón de los ‘Decididos de la Patria’ que derrotan por primera vez a los realistas. Esto le dio coraje a Belgrano de desobedecer a Buenos Aires y no retirarse a Córdoba”.
Aquí es cuando se destaca la figura de Belgrano como militar a quien la historia lo califica solo como abogado. Se queda en Jujuy para aplicar una estrategia primitiva pero efectiva: privar al enemigo de abastecimiento y bajar hasta Tucumán.
“Belgrano tenía esa característica de que era un líder nato. El general supo comprender al pueblo jujeño y llevarlo al hombro cuando utilizó la estrategia de tierra arrasada”, contó Carrillo.
Así es que luego de la proclama del general que ordenaba llevarse o destruir todo lo que le pudiera servir al enemigo, el pueblo de Jujuy comenzó el Éxodo la noche del 22 de agosto de 1812 y finalizó al día siguiente, cuando se fue de la ciudad el último hombre: el propio Belgrano.
Al respecto Joaquín Carrillo contó que en realidad hubo quienes se quedaron “Hay algunas familias donde los padres eran realistas y los hijos fueron más patriotas. Ahí es cuando se empezaban a dividir las familias”.
En este sentido destacó el papel de la juventud y que lo bueno de la historia es poder contarles a los más jóvenes que chicos como ellos escribieron la historia con sangre para luchar por la causa patriota.
No hay que olvidarse tampoco de las milicias gauchas y las comunidades originarias de Jujuy que haciendo grandes sacrificios acataron las órdenes del General Belgrano.
A lo largo de las guerras por la Independencia, Jujuy fue ocupada por los realistas en varias oportunidades; y en cada una de esas ocasiones se produjeron nuevos éxodos del pueblo jujeño. El más importante y masivo fue sin duda el del 23 de agosto de 1812.

