Para quien ha ingresado el nombre de su restaurante favorito en el popular navegador, sabrá que entre los primeros resultados aparecerá un resumen bien logrado detallando: nombre, dirección, horario de atención, calificación de los clientes y lo más importante datos de contacto.
En el caso del restaurante Viracocha, este último ítem fue adulterado por los estafadores con el fin de usar su nombre, sugerir una transferencia y dejar a los comensales esperando por un pedido que jamás se registró legítimamente.
Estafadores hackean los perfiles de negocios jujeños en Google
“Ayer nos pasó con dos clientes que vinieron a buscar comida al negocio un pedido no registrado. En ambos casos se repite la misma metodología, buscaron el teléfono en Google, durante la llamada les ofrecieron pagar vía transferencia bancaria o pasando los datos de la tarjeta. De ser así recibirían una bonificación importante en el precio”, relata el empresario gastronómico José Ortiz.
En este caso particular el mecanismo fraudulento no fue exitoso porque las víctimas intuyeron el engaño y terminaron por pagar la ilegítima orden en efectivo. Sin embargo Ortiz reconoce que el mismo mecanismo fue detectado en un corralón capitalino.
La herramienta Google My Business es gratuita y fácil de acceder para cualquier usuario de internet sin importar su nivel de experiencia. Los recientes hechos demuestran que el sistema de contraseñas es vulnerable, por eso los comerciantes aconsejan a los clientes potenciales corroborar la identidad a pesar de los datos que muestra la web.
“En este caso concretamente la estafa quedó en grado de tentativa, pero hay que alertar a la población. Quienes están vinculados al turismo utilizan las transferencias bancarias como un método de reserva cotidiano. En este caso era por un par de docenas de empanadas, pero podrían ser montos mucho mayores si se tratara de hoteles”, profundiza Ortiz.