El saldo de la ofensiva desplegada en el territorio provincial fue contundente: 20 personas detenidas y el secuestro de una impresionante cantidad de estupefacientes que ya estaban listos para inundar las calles jujeñas.
Según los datos informados por fuentes oficiales, el mapa del delito se vio golpeado por un total de 19 procedimientos simultáneos ejecutados entre el 29 de mayo y el 4 de junio. La ofensiva no dio respiro y desarticuló bocas de expendio que operaban bajo la modalidad de narcomenudeo, como así también nodos de acopio mediano.
La balanza de los secuestros encendió las alarmas por el volumen del cargamento que salió de circulación. Fuentes de la investigación confirmaron que se sacaron del mercado ilegal más de 8 kilos de cocaína de máxima pureza y un imponente cargamento que rozó los 30 kilos de marihuana compactada.
Sumado a la droga, el personal interviniente incautó una enorme cantidad de teléfonos celulares, dinero en efectivo y anotaciones clave que serán fundamentales para tirar del hilo en las próximas horas.
El operativo quirúrgico se caracterizó por su fuerte despliegue territorial. Las fuerzas irrumpieron de manera sorpresiva en las zonas más calientes de San Salvador de Jujuy, Alto Comedero, Perico, Monterrico, Libertador General San Martín y la estratégica ciudad fronteriza de La Quiaca.
El despliegue combinó la inteligencia criminal de la Dirección General de Narcotráfico, el brazo operativo de la Agencia Provincial de Delitos Complejos y la conducción judicial del Ministerio Público de la Acusación.
Con los sospechosos tras las rejas, la investigación ahora se enfoca en el análisis de los teléfonos secuestrados para determinar las conexiones locales de las bandas y establecer si respondían a una estructura de distribución mayor con nexos fuera de la provincia.