El Gobierno oficializó este viernes la creación del Sistema de Articulación de la Política Exterior, que funcionará bajo la órbita de Cancillería y tendrá como objetivo coordinar las actividades internacionales de organismos nacionales que puedan afectar los intereses del país.
El Gobierno oficializó la creación de un área para política exterior y el reclamo de Malvinas
Los organismos alcanzados deberán informar reuniones, negociaciones y contactos con autoridades extranjeras cuando puedan comprometer la posición oficial de la Argentina
La medida fue establecida mediante el Decreto 983/2026, publicado en el Boletín Oficial, e incluye una atención específica sobre cualquier gestión que pueda incidir en el reclamo de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
La decisión establece que los organismos alcanzados deberán informar al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto determinadas reuniones, comunicaciones, negociaciones y otras actividades que involucren a autoridades extranjeras, organismos internacionales o sujetos de derecho internacional.
La obligación alcanza, entre otros casos, a las gestiones que puedan fijar o comunicar posiciones oficiales de la Argentina, incidir sobre negociaciones diplomáticas en curso o derivar en acuerdos, convenios, memorandos de entendimiento, declaraciones conjuntas o cartas de intención.
También deberán notificarse aquellas actividades que puedan generar consecuencias diplomáticas, jurídicas, institucionales o políticas para el país, comprometer los lineamientos de política exterior definidos por el Poder Ejecutivo o afectar directa o indirectamente la posición argentina sobre Malvinas.
El decreto remite al artículo 8°, inciso a), de la Ley 24.156 para determinar los organismos comprendidos. Esa categoría contempla a la Administración Central y los organismos descentralizados, incluidas las instituciones de seguridad social.
Cancillería podrá hacer advertencias sobre las gestiones internacionales
A partir de la información recibida, Cancillería podrá intervenir cuando considere que una actividad puede afectar los lineamientos de política exterior, las relaciones internacionales, negociaciones diplomáticas en curso o intereses internacionales de la Argentina.
En esos casos, el Ministerio estará facultado para formular advertencias y realizar recomendaciones u orientaciones debidamente fundamentadas.
Si la relevancia del tema lo justifica, esas observaciones podrán ser elevadas a la máxima autoridad del organismo involucrado.
Sin embargo, el decreto establece un límite concreto al nuevo sistema: la intervención de Cancillería no implica una aprobación o autorización de la actividad y tampoco reemplaza las facultades que correspondan a cada organismo.
La norma señala además que la coordinación no modificará la dependencia jerárquica, administrativa ni funcional de los funcionarios alcanzados.
Cada organismo deberá designar a una persona como “enlace” con Cancillería, que será responsable de canalizar la información y articular la intervención del Ministerio cuando corresponda.
En situaciones consideradas estratégicas o sensibles, también podrá solicitarse la participación de diplomáticos del Servicio Exterior u otros funcionarios especializados en política exterior.

