La asistencia a los espacios más vulnerables también se vio comprometida ya que todo se encareció y el gobierno no reparó en una debida actualización de los montos.
La pérdida de empleos sumo nuevos comensales a los comedores de la provincia y, según sus referentes, se comenzó a agotar en un mes el stock que, en situaciones normales, estaba previsto para dos o tres meses.
La vuelta a la fase 1 de Jujuy suma nuevos factores a la problemática.
En diálogo con Radio 2, José Chocobar, del Movimiento Barrios de Pie, destacó que se le planteó a la ministra Sarapura la necesidad de reorganizar la asistencia tomando en cuenta la presente situación y que todavía “está estudiando el tema”.
De esto transcurrió ya más de un mes y medio pero parece que los tiempos son otros en el gobierno y no hay tal urgencia.
“La comida no alcanza para tanta demanda que hay. Nos falta mercadería”, sostuvo.
El gobierno tiene que tener un control pero no se contempla que las situaciones son más complejas que la burocracia El gobierno tiene que tener un control pero no se contempla que las situaciones son más complejas que la burocracia
“La gente peregrina para conseguir un plato de comida”.