Hace 60 años, en 1962, Frank Morris y los hermanos Clarence y John Anglin consiguieron una hazaña al lograr escapar con vida del penal federal de la isla de Alcatraz.
La recordada fuga de Alcatraz: ¿qué pasó hace 60 años?
Los reclusos Frank Morris, John Anglin y Clarence Anglin logran escapar de la que se consideraba 'la prisión más segura del mundo', en la isla de Alcatraz, bahía de San Francisco (Estados Unidos).
Por su alta seguridad, por la ubicación de la isla en las aguas frías y por las fuertes corrientes de la Bahía de San Francisco, los operadores de la prisión creían que Alcatraz era a prueba de fugas y la prisión más fuerte de Estados Unidos.
Los tres reclusos planearon el escape durante seis meses. En un principio ampliaron los conductos de ventilación debajo de lavamanos con cucharas, sierras desechadas y un taladro eléctrico que improvisaron con el motor de una aspiradora. El trabajo fue ocultado por los hombres con un cartón pintado y taparon el ruido de la máquina con el acordeón de Morris.
Una vez que el agujero era lo suficiente grande, los hombres accedieron al corredor de servicios públicos, detrás de sus celdas y subieron a un nivel superior donde establecieron un taller clandestino, en el fabricaron salvavidas y una balsa.
El día de la fuga los hombres construyeron tres cabezas que pusieron en las camas con el objetivo de distraer a los guardias. Para escapar de Alcatraz los reos descendieron hacia la cocina, luego treparon dos cercas perimetrales, encontraron un punto ciego en la red de reflectores y, por último, se subieron a la balsa improvisada.
La fuga no se descubrió hasta dos días después. La leyenda dice que John y Clarence Anglin y Frank Morris murieron en el agua, sin embargo, no hay nada confirmado. La familia de los hermanos Anglin recibieron postales y mensajes a lo largo de los años pero, no se pudo identificar la fuente.

