El modus operandi comenzaba en la ciudad de La Quiaca, donde los integrantes del grupo abordaban a personas que intentaban cruzar hacia el país vecino. Con la promesa de evitar las filas y los trámites de Migración y Aduana en el puente internacional, los guiaban a través de pasos no habilitados en el sector del río.
Una vez en territorio boliviano, en la zona de Villazón, los sujetos cambiaban drásticamente de actitud. Simulando ser personal de seguridad —haciéndose pasar por gendarmes argentinos o efectivos de la Policía de Jujuy— interceptaban a las víctimas con el pretexto de realizar una "requisa". Durante el procedimiento falso, les sustraían dinero en efectivo, teléfonos celulares, documentos y objetos de valor, para luego abandonarlas en el lugar y regresar rápidamente a suelo argentino.
Caen en un allanamiento en Villazón
La maniobra delictiva llegó a su fin luego de diversas denuncias formales y el aporte clave de material fílmico proporcionado por una ciudadana extranjera. Tras coordinar e intercambiar información de prevención entre las fuerzas de ambos países, la policía de Bolivia logró ubicar la guarida de los delincuentes al haberse consumado los robos en su jurisdicción.
Efectivos del Comando de Frontera Policial, la FELCC y el Grupo Especial Delta ejecutaron un allanamiento en una vivienda particular ubicada en la zona del cementerio, cerca de la nueva terminal de Villazón. En el operativo fueron intervenidas cinco personas, logrando la aprehensión del principal implicado, quien posee antecedentes penales y manifestó contar con doble nacionalidad (argentina y boliviana).
El sujeto fue reconocido por las víctimas en la rueda de personas. En tanto, un segundo involucrado de nacionalidad argentina fue notificado por la Fiscalía e imputado por robo agravado y suplantación de autoridad, quedando todos a disposición de las autoridades judiciales.
Recomendación oficial
Las autoridades recordaron a la población y a los turistas transitar únicamente por los pasos fronterizos oficiales y no aceptar asistencia de personas particulares en la vía pública, ya que ningún efectivo de fuerza de seguridad cobra dinero ni ofrece traslados por caminos alternativos.