El presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien el pasado jueves dio positivo por coronavirus, continúa presentando síntomas habituales de la enfermedad de COVID-19, como tos y cansancio, pero se encuentra estable, indicó este sábado el Palacio del Elíseo.
Macron continúa con tos y cansancio pero se encuentra estable
El presidente de Francia fue diagnosticado con la enfermedad de COVID-19 el pasado jueves. El Palacio del Elíseo informó que el servicio médico del gobierno efectúa al mandatario análisis clínicos y paraclínicos de forma frecuente y que sus resultados son tranquilizadores.
El Gobierno galo informó en un breve comunicado que el servicio médico presidencial efectúa al mandatario análisis clínicos y paraclínicos de forma frecuente y que sus resultados son tranquilizadores.
El propio Macron, aislado en la residencia oficial de La Lanterne, ubicada en el complejo palaciego de Versalles, señaló el viernes en un vídeo que se encontraba “bien”, aunque con dolor de cabeza y fatiga.
El Elíseo aseguró que su estado de salud no le impide seguir desempeñando sus funciones y que se ofrecerán partes médicos diarios sobre su evolución.
El positivo de coronavirus del jefe de Estado cayó como una bomba en la política francesa y en la europea a causa de la intensa agenda de trabajo que había mantenido en los últimos días.
Los jefes de Gobierno de Francia, Jean Castex; España, Pedro Sánchez; Portugal, Antonio Costa; y Bélgica, Alexander de Croo; además del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, son algunos de los que han debido ponerse en aislamiento tras haber mantenido encuentros recientes con Macron.
Una de las hipótesis contempladas es que el francés se haya contagiado en la cumbre de la Unión Europea del jueves y viernes de la semana pasada en Bruselas.
Según afirmó el ministro francés de Salud, Olivier Véran, en el canal France 5, Macron pudo haber contraído el coronavirus “en una cena de trabajo organizada en una habitación espaciosa”.
El positivo del presidente generó críticas entre sus detractores, quienes lo acusan de haberse desprotegido contra el coronavirus con las grandes cenas realizadas durante la semana.
Lo consideran un mal ejemplo y una injusticia hacia sus compatriotas mientras aumentan los contagios en Francia y los médicos advierten a los ciudadanos que sean cautelosos, sobre todo en la reuniones familiares durante las fiestas de fin de año.
Macron, de 42 años, habitualmente usa mascarilla, respeta las normas de distanciamiento social y asegura que su estrategia contra el virus se basa en la ciencia.

