Mons. Fernández: “Los mayores queremos llenar nuestras pupilas con la esperanza de los jóvenes”
"Dios nos ha dado tantos talentos. Dios nos ha dado las manos para trabajar y el corazón para amar", dijo el obispo en el momento de la bendición.
Estoy acompañándolos como pastor de esta Iglesia, viviendo esta fiesta que es tan querida para todos ustedes y viendo su belleza, que es fruto del trabajo de tantos, de la ilusión de ustedes, del compañerismo, de las fuerzas que se juntan para hacer cosas grandes y hermosas y ofrecerlas a la sociedad.
Por eso me parece tan importante que esto sea como un emblema de lo que es nuestra juventud; de lo que deseamos de nuestra juventud y de lo que nuestra Patria toda necesita de la juventud.
Si bien esto es obra de la creatividad, del ingenio de las manos de ustedes, no menos es obra del amor de ustedes. El amor por los compañeros, por la sociedad, por querer brindar y ofrecer algo hermoso y bello.
La Patria necesita que la construyamos con ese corazón grande, con ese corazón joven que se puede llenar de ilusiones, que se puede llenar de proyectos; que puede soñar que podemos transformar el mundo en que vivimos, nuestra Patria, nuestra provincia, si ponemos lo mejor que Dios nos regaló a cada uno de nosotros en nuestro corazón.
Quiero pedirle ahora al Señor que bendiga de modo particular a nuestros jóvenes, a los jóvenes de nuestra provincia, de nuestra Patria, porque en ellos queremos los mayores llenar nuestras pupilas de entusiasmo, de confianza y de esperanza. Los necesitamos. Necesitamos que aprovechen este hermoso tiempo que están viviendo de la juventud. Este tiempo de la formación del corazón, de la virtud, de la inteligencia para hacer de nuestra Patria lo que todos deseamos.

