Fin de ciclo y cambio político en Jujuy
En las elecciones recientes en Jujuy, el radicalismo logró mantener su triunfo a nivel provincial, aunque perdió bancas en la Cámara de Diputados.
En este escenario, destaca la aparición de Libertad Avanza, el partido del presidente Milei, que hizo su debut oficial, a nivel local, en estas elecciones y se ubicó en segundo lugar. La Izquierda sigue sumando apoyo y votos, mientras que el Frente Justicialista se posiciona en tercer lugar. Un panorama electoral que refleja cambios y tendencias que seguramente van a marcar la agenda política en los próximos meses.
El triunfo del Radicalismo en Jujuy, lejos de reflejar un respaldo por su gestión de gobierno, está ligado a otros elementos. Dos en particular han pesado en el resultado: el marketing y la mentira. Es muy difícil competir contra la mentira, sobre todo cuando quien la sostiene tiene experiencia en eso, como lo hizo Gerardo Morales y su equipo, que conocen bien los códigos de la manipulación. Sin embargo, estamos en un claro cambio de época. La performance de libertarios como libertad avanza y la izquierda refleja esta nueva realidad, con dos expresiones opuestas que siguen creciendo en Jujuy. Mientras tanto, el Peronismo, debilitado por su pasado y por la pésima conducción nacional, además de las peleas internas y eterna atomización, se encuentra en una posición marginal, lejos de ser una fuerza competitiva.
Este cambio de época implica un cambio generacional y una nueva visión: entender la política como servicio, con respeto por la palabra empeñada, rechazo a la indiferencia, transparencia y un nuevo modo de relacionarse con los problemas y con el adversario. La política ya no puede ser solo negocios o enfrentarse al otro para armarle carpetazos o recurrir a la violencia verbal o física. Solo se trata de discutir ideas, de construir en un marco de respeto.
Sabemos que todo proceso lleva tiempo, y este cambio de época no será la excepción. Pero es imprescindible que la ciudadanía sostenga este proceso de transformación, para terminar de una vez por todas con un modelo de hacer política que, simplemente, ya está agotado.
El caso de la elección municipal en nuestra ciudad refleja claramente este cambio de época. La derrota del intendente Jorge es contundente: el respaldo a Libertad Avanza obtuvo un 28% de los votos, mientras que solo un 15% apoyó al radicalismo que gobierna el municipio. La realidad se impuso, sin trucos ni mentiras, y demuestra que el desorden y los problemas en la ciudad no se resuelven con marketing o ataques vacíos. De hecho, un concejal, en un acto de obsecuencia, cuestionó nuestro trabajo en este medio, calificándonos de mentirosos, cuando la verdad es que el caos, los reclamos de los vecinos y la gestión fallida están a la vista.
Al intendente le digo que lea bien el resultado: no es solo una derrota, sino una advertencia clara de la ciudadanía. En lugar de ningunear a los medios, debería enfocarse en cambiar los focos en los barrios, cortar los yuyos en las calles, pavimentar y garantizar los servicios básicos. Gobernar es otra cosa. La política no es solo relato sino trabajo concreto, compromiso, y ser capaz de escuchar a la gente. Es hora de dejar la lírica y dedicarle al municipio la atención que merece.
La bohemia no aplica para la gestión de una capital de provincia se necesita gestión ejecutiva podrá focalizarse en algún sector under de la ciudad. Santiago de Chile es un ejemplo para mirar allí vemos una combinación inteligente entre sectores bohemios y el resto una enorme desarrollo a la altura de las grandes capitales del mundo pero claro hablamos de dirigentes “gestionadores” aquí hay solo burócratas que además ya cumplieron su ciclo luego de casi 20 años ocupando el sillón municipal.