Fue construida a inicios de la década de los ´60, su función era enfriar el agua que provenía de los altos hornos, (AH3, AH4, y el AH5). Con la privatización y la modernización de los procesos de producción en Aceros Zapla la torre ya no se utiliza desde hace casi quince años.
La empresa informó que se está derrumbando, que no tendría arreglo, y que representa un peligro.
Consultado al respecto, el candidato a diputado y ex trabajador de Aceros Zapla, Julio Ferreyra sostuvo: “Hace muchos años destruyeron las fuentes de trabajo y ahora si derrumban la fuente de enfriamiento van a derrumbar hasta el recuerdo”.
“La planta está prácticamente destruida, abandonada, hay que ver que se puede recuperar. Pensamos en gestionar la posibilidad de que se rehabilite la planta de oxígeno, el horno de cal, la planta de abono. Eso generaría empleo y aparte recursos”, precisó.
Finalmente, consideró que "lo que se hizo con la empresa fue una canallada imperdonable”.