Caso Marina Patagua: un femicidio que pudo haberse evitado
Señaló que, según pudo hablar con las hijas de Marina, el círculo de violencia en el que se encontraba Marina ya existía desde el año 2018 y el Consejo Provincial de la Mujer no actuó para resguardarla.
El acusado del crimen, Juan Carlos Gutiérrez había sido denunciado por violencia de género y había obtenido su libertad en el mes de enero.
Vargas manifestó que en Jujuy ya no hay solo una cuestión de ausencia del Estado, "sino de promoción y empoderamiento de los violentos con el Juez Pullen Llermanos que liberó al femicida cuando había informes que ya planteaban el riesgo de esa libertad y la oposición de la fiscalía en este caso concreto".
"Eso ya no es ausencia, siempre nos preguntamos qué es lo que empodera a los violentos que hace que la violencia no pueda bajar, bueno es esto", manifestó.
"Los violentos que ejerciendo la violencia son legitimados por las decisiones judiciales y no se les pone freno, sino que parece que todo es lo mismo entonces el tipo se siente empoderado y legitimado a que lo que ha hecho no tiene sanción".
"El resultado es este, se repite la violencia, sigue la manipulación a la víctima, había un circulo de violencia que volvió a reiniciarse y el problema es que el estado tiene que estar ahí", expresó.
El trágico final de Marina se produjo el pasado 12 de febrero, alrededor de las 19 horas, cuando efectivos policiales fueron alertados por una discusión de pareja en una vivienda ubicada detrás del Rectorado de la UNJu.
Al hacerse presentes en el lugar, los uniformados la encontraron desvanecida en el suelo con heridas de gravedad producto de un arma blanca y a su ex pareja, Juan Carlos Gutiérrez, con diversas lesiones que él se habría provocado con intenciones de quitarse la vida. Ambos fueron trasladados al hospital Pablo Soria donde finalmente Marina falleció.