En el marco de la cuarta fecha del Federal B, Atlético Talleres sigue sin poder ganar en casa y empieza a ceder protagonismo en el torneo, producto de tres empates de manera consecutiva.
Un Talleres deslucido no pudo con Camioneros
En la fría noche del viernes en ciudad Perico, el “Expreso” dejó pasar una chance inmejorable de seguir escalando posiciones y terminó empatando sobre el final 1-1 con Camioneros Argentinos del Norte.
Evidentemente el mensaje que pretende plasmar el “tigre” Amaya a sus dirigidos dentro del campo de juego no está siendo captado; las ideas futbolísticas no aparecen en un equipo que se nutre de puro pelotazos y con poco criterio para llegar con claridad al arco rival.
Con más ganas que futbol intentaba Talleres desde el minuto cero, como es habitual en este equipo desde que comenzó el campeonato, buscando por las bandas. Por derecha intentaba Antonio Ibáñez, con centros imprecisos durante toda la noche, ni hablar cada vez que le tocaba ejecutar un tiro libre; muy flojo hasta con las pelotas quietas, que tendrían que haber sido un arma letal, ya que desde lo colectivo no estaba funcionando.
Por izquierda, las proyecciones de Castillo no prosperaban. El rival se defendía agazapado, esperando su oportunidad de contra y en la delantera se notó claramente la falta de futbol de Fabián Gonzalez, que las peleaba a todas pero no ganaba ninguna y Pablo Leiva, que esperaba dentro del área, alguna asistencia de sus compañeros.
A los ponchazos lo buscaba Talleres, que también lo sufría en defensa cada vez que el equipo de Salta atacaba por derecha, en donde se encontraba Ortega; de hecho por ese sector iba a llegar la apertura del marcador a los 41’ después de un tiro libre que Diego Torrez pudo encontrar dentro del área, para definir de cabeza, solo prácticamente, sin que nadie lo marcara y decretar el 1-0 parcial, para enmudecer al buen marco de público que se llegó hasta el Plinio Zabala.
En la segunda parte se agigantaba el juego de Maxi Martínez, sin duda la figura del local, generando más aproximaciones. La visita salió decididamente a cuidar el resultado; todo era de Talleres. Ingresaban Emanuel Cáceres, Santiago Alonso y Juan Valeriano, para darle mayor potencia y ataque de tres cuarto de cancha hacia adelante. El expreso estaba jugado, defendía solo con tres jugadores, pero las imprecisiones y el desorden táctico se seguían notando.
En más de un oportunidad después de los centros que mandaba el “narigón” Cáceres por Izquierda, se estorbaron dentro del área Del Conté y Leiva, para el enojo de los hinchas que se les empezaba a acabar la paciencia.
Las infracciones del rival le daban más chances a los de Amaya, pero Antonio Ibáñez, seguía desperdiciando los tiros libres, con pelotazos que no prosperaban, será sin duda una tarea para trabajarla en la semana.
De tanto buscarlo y con tanta insistencia, a los 42’, el propio Maxi Martínez tomó la iniciativa de ir a buscar la pelota y ejecutó un tiro de esquina. Se armó un tumulto dentro del área, la pelota quedó boyando y apareció Leiva con todo su potencial para rematar al arco decretando el 1-1 definitivo y salvar la ropa de un Talleres desconocido y deslucido.
En la próxima fecha, el “expreso periqueño” tendrá que enfrentar a un duro rival que marcha puntero e invicto en la zona, con grandes jugadores de experiencia y en una cancha difícil, como lo es la de Deportivo Tabacal. El técnico tendrá que trabajar mucho desde lo futbolístico y lo anímico para salir de este presente.
Con más ganas que futbol intentaba Talleres desde el minuto cero, como es habitual en este equipo desde que comenzó el campeonato, buscando por las bandas. Por derecha intentaba Antonio Ibáñez, con centros imprecisos durante toda la noche, ni hablar cada vez que le tocaba ejecutar un tiro libre; muy flojo hasta con las pelotas quietas, que tendrían que haber sido un arma letal, ya que desde lo colectivo no estaba funcionando.
Por izquierda, las proyecciones de Castillo no prosperaban. El rival se defendía agazapado, esperando su oportunidad de contra y en la delantera se notó claramente la falta de futbol de Fabián Gonzalez, que las peleaba a todas pero no ganaba ninguna y Pablo Leiva, que esperaba dentro del área, alguna asistencia de sus compañeros.
A los ponchazos lo buscaba Talleres, que también lo sufría en defensa cada vez que el equipo de Salta atacaba por derecha, en donde se encontraba Ortega; de hecho por ese sector iba a llegar la apertura del marcador a los 41’ después de un tiro libre que Diego Torrez pudo encontrar dentro del área, para definir de cabeza, solo prácticamente, sin que nadie lo marcara y decretar el 1-0 parcial, para enmudecer al buen marco de público que se llegó hasta el Plinio Zabala.
En la segunda parte se agigantaba el juego de Maxi Martínez, sin duda la figura del local, generando más aproximaciones. La visita salió decididamente a cuidar el resultado; todo era de Talleres. Ingresaban Emanuel Cáceres, Santiago Alonso y Juan Valeriano, para darle mayor potencia y ataque de tres cuarto de cancha hacia adelante. El expreso estaba jugado, defendía solo con tres jugadores, pero las imprecisiones y el desorden táctico se seguían notando.
En más de un oportunidad después de los centros que mandaba el “narigón” Cáceres por Izquierda, se estorbaron dentro del área Del Conté y Leiva, para el enojo de los hinchas que se les empezaba a acabar la paciencia.
Las infracciones del rival le daban más chances a los de Amaya, pero Antonio Ibáñez, seguía desperdiciando los tiros libres, con pelotazos que no prosperaban, será sin duda una tarea para trabajarla en la semana.
De tanto buscarlo y con tanta insistencia, a los 42’, el propio Maxi Martínez tomó la iniciativa de ir a buscar la pelota y ejecutó un tiro de esquina. Se armó un tumulto dentro del área, la pelota quedó boyando y apareció Leiva con todo su potencial para rematar al arco decretando el 1-1 definitivo y salvar la ropa de un Talleres desconocido y deslucido.
En la próxima fecha, el “expreso periqueño” tendrá que enfrentar a un duro rival que marcha puntero e invicto en la zona, con grandes jugadores de experiencia y en una cancha difícil, como lo es la de Deportivo Tabacal. El técnico tendrá que trabajar mucho desde lo futbolístico y lo anímico para salir de este presente.

