Los datos fueron obtenidos a través de una encuesta presencial, anónima y voluntaria.
En Jujuy fueron relevados 171 hogares en sectores de alta vulnerabilidad de Alto Comedero, Cuyaya y Belgrano. Para la selección se tuvo en cuenta dos criterios: que en el grupo familiar tuvieran niños o adolescentes de hasta 18 años y que en el 50 % de los casos fueran titulares de la Tarjeta Alimentar, considerando que es la principal estrategia del Plan Argentina contra el Hambre.
Los resultados permitieron conocer que:
- El 51 % de los encuestados no contaba con ingresos para cubrir la canasta básica alimentaria (lo cual los ubica en situación de indigencia).
- Más del 92 % de las familias encuestadas fueron asistidas por merenderos o comedores, es decir en 9 de cada 10.
- 4 de cada 10 hogares perdieron un puesto laboral a partir de la pandemia.
- En el 62 % de las familias encuestadas, la Tarjeta Alimentar (de 6.000 pesos) les dura dos semanas.
Cabe decir que el IFAL se realizó en 22 provincias desde el 20 septiembre hasta el 20 de octubre. El total de niños y adolescentes alcanzados fue de 38.302 y contó con más de 1200 encuestadores.
La iniciativa se enmarca en el desarrollo del proyecto denominado “Monitoreo Nacional sobre el Impacto de Políticas Públicas” desarrolladas por el “Plan Nacional Argentina Contra el Hambre”, el cual busca construir información estadística significativa sobre diferentes aspectos vinculados con el acceso y goce del derecho a la alimentación y la salud de las familias que viven en barrios populares.
Al respecto dialogamos con Giovana Martínez, referente de Mumala y Barrios de Pie en Jujuy, quien expresó, “Uno de los objetivos centrales es ver el impacto de la tarjeta alimentar a nivel nacional”.
“Hemos visto que es insuficiente como está planteado hoy porque llega solamente a familias con niños hasta 6 años y no contempla las realidades de otras familias compuestas por jóvenes o adultos mayores”.
"La Tarjeta Alimentar es insuficiente y no contempla la realidad de muchas familias"
“Creemos que sería necesario ampliar el rango etario de los beneficiarios”.
“Otra de las cosas que pudimos evaluar es que el Plan Jujuy Asiste y Reactiva, así como otros plantes del gobierno provincial no han sido eficaces”.
Cuestionó que hay una falta de decisión política e inversión en lo que hace a la generación de empleo genuino para las familias de Jujuy, que era uno de los principales objetivos de Jujuy asiste y reactiva.
En cuanto a la Tarjeta Plasonup de 800 pesos, señaló que no es de gran ayuda considerando que la canasta de alimentos supera los 24 mil pesos y la canasta básica total está alrededor de los 58 mil.
“Vemos que esa relación es muy grande en cuanto a lo que el gobierno piensa que puede llegar a ser un paliativo”.
Respecto a que en 9 de cada 10 hogares vulnerables, las familias recurrieron a merenderos, Giovana manifestó que esto no fue contemplado por el Ministerio de Desarrollo Humano que desconoció a la gente que ingresó a los listados durante la pandemia, al igual que los nuevos merenderos que se han abierto y a los cuales no se les recibe los papeles para recibir asistencia.
En cuanto a aquellos que sí fueron reconocidos, Giovana lamentó que, “la mercadería que llega es insuficiente, no es de buena calidad, no tiene en cuenta la buena nutrición que tienen que tener los niños y niñas”.
Enfatizó que esto es algo que preocupa porque en muchas familias “la merienda llega a ser la última comida del día”.