Durante la protesta, el progenitor manifestó su absoluto rechazo hacia la postura del fiscal de la causa, quien inclina las actuaciones hacia un posible autoinfligimiento, y cuestionó de forma categórica que a la fecha la instrucción penal permanezca sin detenidos.
"A mi hijo me lo mataron, acá hubo terceros involucrados y la fiscalía insiste en decir que se suicidó sin investigar a fondo", recriminó enérgicamente el padre del joven durante su manifestación. El familiar sostuvo que existen elementos suficientes para descartar la hipótesis de una autoextinción de la vida y criticó la pasividad del órgano acusador al no dictar la prisión preventiva de las personas señaladas en las primeras instancias del hecho, situación que, según expresó, mantiene el caso en un estado de total impunidad.
Asimismo, la querella familiar recriminó severamente las falencias en la labor desarrollada por la Brigada de Investigaciones y la falta de diligencia para recolectar elementos probatorios determinantes. "Pedimos los videos de las cámaras de seguridad y la Brigada nos dice que no hay nada, mientras que en la Municipalidad de Palpalá admiten que los domos del lugar directamente no funcionaban; es una vergüenza cómo se tiraron la pelota mientras no se hace ninguna pericia", aseveró Llampa al exponer las contradicciones entre los organismos.
Ante la ausencia de asistencia social e institucional para la familia golpeada por el trágico suceso, el familiar exigió una intervención gubernamental urgente que garantice el trabajo coordinado entre los peritos forenses, la policía y las autoridades de la provincia. Finalmente, ante la parálisis del expediente judicial, lanzó una contundente advertencia sobre los pasos a seguir: "Si la justicia no actúa y no me da una respuesta concreta por la muerte de mi hijo, me voy a terminar encadenando en la puerta de Casa de Gobierno hasta que alguien me escuche".