Uso del celular en escuelas: especialista puntualizó que es necesario llegar a acuerdos
La psicopedagoga jujeña Alejandra Julián sostuvo que prohibir el uso del celular en las escuelas generaría efectos contradictorios, tanto en alumnos como docentes. Esto porque no sólo se utiliza como herramienta en el aula, sino porque además los chicos hoy en día se vinculan a través de los dispositivos móviles.
Esta semana el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires emitió una resolución para regular el uso de los celulares en las escuelas. Una cuestión controversial, que abrió el debate respecto a que esto también podría implementarse en otras provincias.
Sobre este tema, Radio 2 habló con la psicopedagoga Alejandra Julián, en cuanto a lo que sucedería si se aplicara en Jujuy.
Cabe indicar que en CABA, para el nivel inicial y primaria, queda bajo responsabilidad de las familias que sus chicos lleven dispositivos, pero no podrán usarlos durante las clases y los recreos. "Si se llegara a aplicar en Jujuy va a tener efectos muy contradictorios tanto en docentes como en estudiantes", señaló la especialista.
"El celular y la tecnología llegaron para quedarse. Los chicos utilizan pedagógicamente el celular".
"Pero si existen adultos que tampoco sabemos en qué medida usar el celular y prohibimos, desde la prohibición seguro no vamos a lograr nada".
Para Alejandra Julián es fundamental hacer hincapié en los acuerdos y de esta manera lograr un uso responsable de los teléfonos y que estos no signifiquen un obstáculo para el aprendizaje.
"Me parece que también es parte del código de convivencia y los acuerdos pedagógicos, es una ley nacional que se cumplimenta en cada una de las instituciones educativas. Conversar y dialogar con los estudiantes para lograr un acuerdo perfecto y lograr de una manera amigable ver para qué usamos el celular".
"Muchos de los docentes no sabe que los chicos a veces tienden a relacionarse de otra forma, como a través de juegos".
Por otro lado indicó que también es importante que se regule el uso del celular en la casa, sobre todo en las horas previas al descanso.
"Un niño que deja de usar el celular a las 23.00, no duerme o no empieza el sueño profundo hasta después de 2 horas. O sea las 1.00 de la madrugada recién están durmiendo bien para despertarse a las 6.00".
"Muchos papás están descansando mientras los hijos siguen usando el celular, entonces hay muchas casas para cambiar también desde la casa", finalizó la especialista.