Ñoquis en el Estado: los ministerios no se animan a revisar
El dilema de los “policías ñoquis” nació efectivamente en el Ministerio de Seguridad, pero tanto la opinión pública como sectores de la oposición reclamaron acciones transparentes sobre el resto de los organismos estatales, en pos de cortar con la cadena de irregularidades y el derroche de fondos.
En diálogo con el ministro de Gobierno y Justicia Agustín Perassi, se confirmó que este precedente no ha alterado los dispositivos de control, por el contrario, mientras la sociedad se pregunta cuántos ñoquis hay dentro de la administración pública, los mecanismos continúan inalterables.
En su afán de llevar tranquilidad tras el escándalo, el funcionario remarcó la importancia de no “generalizar” destacando que la mala interpretación “podría llevar a creer que todos los policías son corruptos”.
“Si hay un uso excesivo también hay quienes han dado los certificados para que suceda”.
A pesar de confiar en el actual sistema de auditorías médicas, el propio Perassi considera fundamental elevar controles para “mejorar el rendimiento del personal y no bancar a los tramposos”, brindando un ejemplo habitual de lo que sucede en el ámbito docente.