Jujuy | Entrevista |

Caso Puca: la defensa de Perovic dura con el fiscal Lozano

A dos años de la muerte de Matías Puca, por primera vez habla el abogado defensor de Pablo Perovic. El letrado Diego D’Andrea afirmó que para el fiscal “faltan careos”, pero cuando se los pidieron dijo que “no eran relevantes”.

Al cumplirse dos años del fallecimiento de Matías Puca, habló el abogado defensor de Pablo Gustavo Perovic, quien explicó la resolución que dispuso el sobreseimiento de su defendido, como así también del avance de la causa y las novedades.

La causa, en lo que respecta al Dr. Perovic, se encuentra concluida con el dictado del auto de sobreseimiento, ahora recurrido por el fiscal. Este sobreseimiento no hizo más que ajustarse a las constancias de la causa y es un acto de estricta justicia por cuanto mi defendido nunca debió ingresar al proceso ya que, está probado, que el supuesto encubrimiento no existió, tal como lo dice la resolución en sus fundamentos.

Entiendo que el Dr. Lozano intente aferrarse a la investigación que él dirigió, sin embargo, a esta altura del proceso no existe ni un solo elemento de prueba relacionado con esa vinculación. El fiscal dice que aún falta que se agregue prueba al proceso, pero no hizo nada en todos estos años para producirla. Dice que faltan careos, pero, cuando nosotros se los pedimos nos contestó que no eran relevantes para la investigación. Dijo que en la casa de Cruz se encontró un acta notarial y un manuscrito que vinculan a este con mi defendido y que no se ha dado una explicación al respecto, pero el fiscal omite decir que presentamos un escrito en el que se señaló que esa copia simple de escritura es un mandato de la familia Perovic en favor de Luis Alberto Rodríguez para la venta de lotes del loteo que ellos tienen en alto comedero. Es decir, no hay relación alguna.

Respecto del manuscrito, que decía a nombre de Dr. Perovic, le demostramos que es un instrumento que no se refiere a nuestro defendido sino al Dr. Carlos Perovic (gastroenterólogo). Para ello le acompañamos una cartilla de la obra social en donde figuran esos datos como pertenecientes al consultorio del médico aludido, tío segundo de mi defendido. Esos manuscritos parecen ser de una consulta médica. Es decir que nada tiene que ver esa documentación con Pablo Perovic.

No existe prueba alguna que vincule a Perovic con el principal sospechoso. A mi defendido y a toda su familia les secuestraron sus celulares y computadoras. Se realizaron cinco allanamientos a domicilios de Perovic y sus familiares y en ninguno de esos objetos y medidas se detectó algún tipo de vinculación con el principal sospechoso. Es evidente que del solo cotejo de los contactos de los celulares surgiría algún tipo de vinculación, circunstancia que no existe.

Tampoco coincide la descripción de los identikit, descriptos por dos testigos, con las características fisionómicas de Perovic. Nada tienen que ver. Allí dicen que la persona que concurrió al negocio a comprar repuestos para un Chevrolet Agile tenía entre 38 y 40 años de edad, era robusto, tenía ojos marrones, con lentes, medía 1,75 metros. Cabello castaño ondulado, nariz mediana y mentón redondeado. Es decir, no se asemeja en nada a esa descripción. Perovic mide 1,70 metros. Tiene nariz prominente, ojos claros, no usa lentes, tenía 54 años de edad, es canoso, no tiene el mentón redondeado y fundamentalmente nunca fue robusto, ¡lo conozco desde hace más de 15 años!

Ello sin contar con qué Perovic no se encontraba en Jujuy el día que la persona descripta fue al negocio de autopartes, estaba en Buenos Aires, en una misión oficial. Así lo acreditamos.

No conozco los motivos. Lo cierto es que la investigación se apuntaló en comentarios de las redes sociales que publicaban, bien o malintencionadamente, supuesta información recogida de rumores o dichos de personas anónimas o comentarios de pasillo. Lo cierto es que al recibirse declaración testimonial de los que publicaban esos comentarios dijeron que no sabían nada y que habían publicado eso por comentarios escuchados o por lo que se dice en las redes sociales. ¡Absolutamente increíble!

Esto es de suma gravedad porque resulta inevitable que la gente diga cualquier cosa a través de las redes sociales, lo que causa preocupación es que un fiscal las tome como ciertas y se apoye en esos comentarios para direccionar una investigación e imputar un delito a una persona inocente. ¡Esto es inadmisible en un estado de derecho! Nadie está exento de que se diga cualquier cosa, de cualquiera, en las redes sociales. Cada vez son más los casos de personas calumniadas a través de las redes sociales, publicaciones que provocaron trágicos finales al no soportar el calumniado la ofensa pública a la que fue sometido.

No tuvo ningún contacto y no porque no quisiera, sino para evitar todo tipo de suspicacias o especulaciones. Nosotros apoyamos todos los pedidos que la querella realizó en el expediente, en favor del descubrimiento de la verdad. Esto no es común en un expediente penal. Lo que pasa es que Perovic nada tiene que ocultar y quiere que se descubra la verdad y que esta causa encuentre al verdadero culpable del hecho delictivo. Un dato que no es menor resulta ser que la querella no apeló la resolución de sobreseimiento.

La verdad que Perovic está muy consternado por todo esto. No es fácil de sobrellevar una imputación de gravedad cuando se es inocente. También tiene mucha bronca acumulada por esta injusticia porque no solamente se afectó a su persona sino también a toda su familia. En las redes sociales fueron calumniados sus hijos, uno de ellos recibió amenazadas por ese medio. El perjuicio que esta imputación le ha causado a él y su familia es enorme, se lo afectó en todo sentido.

El sobreseimiento le trajo un poco de alivio, pero no se detendrá hasta que pare esta injusticia iniciada en su contra. Lo hace por él, por su familia y fundamentalmente por la familia de Matías Puca, a los que se les generó falsas expectativas respecto de un encubrimiento que no existió, para mostrar, quizás, a la opinión pública, que la causa tenía avances que no fueron tales.

La muerte del joven estudiante oriundo de Maimará, conmocionó a la sociedad jujeña durante la edición 2017 de la Fiesta Nacional de los Estudiantes.

En la madrugada del domingo 17 de septiembre un automóvil se subió a la vereda, según los testigos, y atropelló a Matías, ocasionándole heridas de tal magnitud que derivaron en su fallecimiento.

El conductor escapó del lugar sin dejar rastros.


 

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