Trabajo y corrupción, lo que más preocupa en Jujuy
En sólo dos semanas, 547 mil jujeños estarán en condiciones de concurrir a las urnas para elegir gobernador, intendentes, diputados provinciales y concejales.
En la antesala de la elección, los frentes políticos que pueden hacerlo, encargan encuestas a consultoras de todo el país para medir el pulso de la ciudadanía y la intención de voto de sus candidatos.
En las últimas semanas estuvo trabajando sobre el electorado local la consultora #OpinaArgentina, que realizó un trabajo sobre la coyuntura electoral en Jujuy.
JujuyalMomento tuvo acceso a un fragmento de esa medición, en el que se evalúa las preocupaciones de la ciudadanía.
“¿Cuál es el principal problema que el gobernador Gerardo Morales debería solucionar?” fue la consulta realizada a la muestra, de manera telefónica.
En las dos inquietudes que se despegaron del resto en el estudio mencionado, el gobierno demostró haber enfocado sus esfuerzos, aunque sin resultados que conformen a la ciudadanía.
El proyecto insignia de la gestión Morales, el parque solar Cauchari, generó alrededor de 800 empleos que hacia fin de año quedará desocupada nuevamente. Paralelamente hubo cierre de comercios en número notable y caída de la mano de obra en el sector de la construcción, y un aumento de los trabajadores en condición de monotributistas, algo que el gobierno cuenta como empleo, en una manipulación que ha sido cuestionada.
Ni hablar si se repasa los resultados de anuncios grandilocuentes como al Bolsa de Trabaj o o la Ley de Promoción de Inversiones.
En materia de corrupción, se observa una clara contradicción entre el discurso oficial y los hechos.
Desde Morales hasta sus funcionarios y dirigentes más cercanos han apuntado sus denuncias hacia Milagro Sala, pero han omitido de forma grosera a los funcionarios de la gestión Fellner, en algunos casos con vínculos notorios con la gestión actual.
En casos emblemáticos, como el del ingenio La Esperanza, el gobernador Gerardo Morales dijo tener conocimiento de hechos de corrupción, pero nunca los llevó a la justicia. Tampoco lo hicieron miembros de su entorno.
A la par, los funcionarios en los distintos ministerios muestran un estilo de gobierno similar – salvo excepciones – al de sus antecesores, con una clara voluntad de ocultar cómo ejecutan los presupuestos y recursos que, en teoría, pasan por sus manos.
Si se observa este contexto, los resultados del sondeo realizado por #OpinaArgentina, parecen lógicos.