Política | Emergencia

La emergencia rige sólo para resolver los entuertos de la política

Mueven toda la estructura de la Legislatura para tratar temas intrascendentes frente a la gravísima crisis hídrica.

Si el gobierno te dice que el Estado es el garante de la inclusión social te miente.

Hoy asistimos a un Estado que transfiere sus tareas sociales, que no está comprometido mediante un proyecto de inclusión social que forme ciudadanía.

Ocurre que la institucionalidad democrática está precarizada.

No funcionan las instituciones.

El colapso del agua es un claro ejemplo sobre lo que estoy planteando.

A esta altura, desde la justicia ningún fiscal se interesó sobre el tema y las consecuencias que va generar en la salud de la gente.

El gobernador en plena crisis hídrica hablando por los medios nacionales de la agresión en un restaurante al fiscal Luciani quien promovió la condena a cristina kirchner y de paso opinando de la hazaña argentina en Qatar.

Desde la Cámara de Diputados en medio del reclamo de cientos de familias jujeñas el debate en las próximas horas mediante sesión especial será sacar una Ley de Promoción de Inversiones para el sector audiovisual en donde hay fuertes intereses de uno de los hijos de Gerardo Morales.

Es decir van a mover toda la legislatura para agilizarle "el curro" al hijo del gobernador cuando simultáneamente media provincia está sin agua.

Es decir, la emergencia está para solucionar los problemas de la política y no los problemas de la gente.

Galarza el responsable de Agua Potable o Stanic el ministro de infraestructura debería ser interpelados han pasado 7 años y las deficiencias en la provisión de agua a la población son muy graves.

Estos son algunos de los argumentos por los cuales digo que el Estado no garantiza la inclusión social.

Es imperioso imaginar otro estado dejando atrás las viejas prácticas y deficiencias que configuran su actual descrédito.

Un Estado que provea los bienes públicos como corresponde y que el vínculo con los ciudadanos sea de buena fe para poder responder a sus demandas.

El caso de agua potable es testigo de la persecución que ejerce Galarza sobre el personal de la compañía y que trae aparejado todos estos problemas en funcionamiento de la empresa de cara al público.

Galarza ha vaciado a la compañía de sus capacidades técnicas y administrativas y el impacto en el servicio es dramático.

Este modelo trucho de gestión paternalista que ejerce Galarza ha deteriorado el espíritu de servicio de la compañía provocando aún más el deterioro social.

La gestión de señores como Galarza no hace más que deteriorar las instituciones de su gobierno ya que para lograr calidad de vida hay que garantizar calidad institucional.