Tras el cambio, se viene una etapa de consensos en la Legislatura
El histórico domingo para el Frente Cambia Jujuy consagró como Gobernador a Gerardo Morales, el líder radical que ya había intentado manejar los destinos de la provincia en tres oportunidades.
Finalmente lo consiguió.
Sin embargo, no son pocos los que le auguran una tarea titánica al nuevo mandatario de la provincia, ya que la necesidad de construir consensos con todos los sectores políticos locales se hace evidente. La futura composición de la Legislatura provincial es una muestra de ello.
Con el contundente triunfo en las elecciones, el radicalismo, columna vertebral del Frente Cambia Jujuy, sumará numerosos escaños a partir del 10 de diciembre, pero no logrará tener una mayoría propia como la que ostentó el Justicialismo durante sus últimos gobiernos.
Con 20 de las 48 bancas de la Legislatura provincial, el partido que gobernará los próximos cuatro años deberá buscar consensos para avanzar en la sanción de leyes que regulan el funcionamiento institucional y lograr así la estabilidad necesaria para conducir los destinos de la provincia.
Enfrente tendrá un Bloque Justicialista que prolongará las tensiones internas durante al menos dos años más, ya que sus 19 integrantes aún responden al triunvirato que se va, compuesto por Eduardo Fellner, Guillermo Jenefes y Rubén Rivarola, quienes conservarán allí su capacidad de daño si es que deciden obstaculizar el debate parlamentario.
El Bloque Unidos y Organizados y el Frente Primero Jujuy, completan la nueva Cámara de Diputados de la provincia, con 6 y 4 bancas respectivamente.
De esta forma, la caja de resonancia del pueblo, el sitio que alberga a los representantes de la sociedad jujeña, tiene por delante una etapa de acuerdos que dependerá del comportamiento y la responsabilidad de cada uno de sus integrantes.