Ganó el gobierno, sorprendió la Izquierda y el Peronismo sobrevive
El primero de ellos es que ahora sí el gobierno obtuvo la victoria holgada que buscaba y que se le había negado en las primarias, donde la dispersión del voto le había entregado un triunfo corto.
Con casi un 60 % de los electores, la dupla de gobierno que forman Gerardo Morales y Carlos Haquim, se llevó una victoria inapelable.
En medio de la algarabía, el gobernador buscó bajar un mensaje de mesura para su militancia, habló de pobreza y pidió que el triunfo sirva para redoblar esfuerzos que repunten una gestión que aún tiene mucho por corregir.
Fuera del oficialismo, la noticia fue sin dudas la izquierda. Si bien en la previa y con la foto que entregaron las PASO se sabía que obtendría representantes en la Legislatura de la provincia, la elección de Alejandro Vilca y sus compañeros fue tan buena que casi relega al peronismo al tercer lugar, y llegó a tener expectativas por entrar al Congreso de la Nación.
El peronismo por su parte, ratifica su crisis y va logrando algo que muchos creían imposible hace sólo un par de años: sacarle a Jujuy el mote de provincia justicialista.
El binomio conformado por Guillermo Snopek, que logró convertirse en senador, y el ex intendente de la Capital, José Luis Martearena, quien finalmente será diputado nacional, debió sufrir para ser la segunda fuerza en Jujuy.
Hay quienes dicen que, por el contrario, el sentimiento peronista de muchos jujeños permite que el mito creado hace más de medio siglo resista y sobreviva a pesar del penoso papel de sus dirigentes.
Lo cierto es que el PJ logra seguir siendo la principal fuerza de oposición, aunque muy debilitado.
El gobierno obtuvo el triunfo que quería.
La izquierda vive un sueño.
El peronismo elude la debacle, aunque por poco.
Ahora, la campaña terminó. 700 mil jujeños esperan que los que hasta hace una semana hacían campaña, de una buena vez, trabajen para ellos.