El reclamo puntual de Tamara Rojas es por su fuente laboral, ya que el mayor impedimento que encuentra en esta nueva situación es no poder continuar con el tratamiento de su hija de 3 años, a la cual debe realizarle estudios para determinar si hay algún diagnóstico de autismo.
“Yo era contratada jornalizada, trabajaba en el Concejo Deliberante hace dos años. Cuando hubo cambio de gestión, la señora intendenta se tomar la atribución de despedirme. Ella me notifica que me despide, siendo autónomo en Concejo Deliberante. Yo hablé con el presidente del Concejo Deliberante y para no llegar a instancias legales, me dijo que iba a solucionar mi tema. La intendente premedita un contrato de locación que venció el 12 de diciembre”.
Asimismo, Tamara remarcó que ella fue la única despedida pero sumaron a cinco personas nuevas.
“Estoy pidiendo que las autoridades me den una solución, porque solo vinieron a humillarme, salieron en una radio a decir cosas que no son ciertas y están discriminando. Yo solo quiero que me reintegren en el trabajo para poder seguir con el tema de mi hija”.