Morales acusó a la empresa INBER de extorsionar para el cobro de $4 millones
El gobernador habló sobre el audio filtrado el fin de semana que desnuda un hecho de corrupción; dijo que la involucrada “y otras tres o cuatro empresas” cometieron irregularidades durante la gestión Fellner y relacionó la filtración de la conversación con una estrategia de presión para el cobro de 4 millones de pesos.
Dos afirmaciones resumen la posición del gobierno frente al escandaloso caso de corrupción que lo salpicó durante el fin de semana.
La primera: el "coimero" existe pero no forma parte del gobierno.
La segunda: el empresario lo grabó y filtró el audio para extorsionar a los funcionarios actuales y lograr el pago de $4.300.000 por obras que no hizo.
Esa fue la explicación dada en la tarde del lunes en una extensa conferencia de prensa por el gobernador Gerardo Morales, acompañado por el ministro de infraestructura Jorge Rizzotti y el secretario de infraestructura, Pablo Civetta, luego de que se filtrara el escandaloso audio en el que un empresario graba a un supuesto allegado del gobierno pidiéndole el pago de coimas para tapar irregularidades en la ejecución de obras realizadas durante la gestión de Eduardo Fellner.
El empresario sería Gustavo Insausti, dueño de la empresa INBER SRL., una constructora local.
El supuesto funcionario, Gastón Baigorria, un abogado de Ledesma contratado de la Legislatura hasta diciembre de 2016.
En la mesa preparada en el Salón Blanco de Casa de Gobierno estaban apilados cuatro expedientes. Son los que el gobierno se niega a pagar por haber descubierto en ellos irregularidades.
Son los que podrían traerles problemas con la justicia a los empresarios involucrados.
Y son el objeto de la coima que intentaba obtener el abogado, quien afirmaba tener el poder de “mandarlos a archivo con número cambiado y que no aparezcan más”.

Al momento de dar explicaciones por el hecho, Morales afirmó que “el coimero” estaba tratando de engañar al empresario, diciéndole que haría algo que no tenía la posibilidad de hacer, es decir, cajonear los expedientes. Los mismos, según el gobernador, se encuentran en la oficina anticorrupción desde abril de 2016.
Al grabarlo, de acuerdo a la hipótesis del gobierno, el empresario creyó tener en su poder un elemento de extorsión para lograr el pago de las obras reclamadas. "La hipótesis es que utilizan ese audio para presionar y chantajear al gobierno provincial y que paguemos cosas que no tenemos que pagar", dijo el mandatario.
Lo que Morales no supo explicar con claridad es porqué la Oficina Anticorrupción no realizó las denuncias ante la justicia.
Tampoco lo hizo fiscalía de estado, ni el ministerio de infraestructura, pese a que todo funcionario público tiene la obligación de dar intervención a la justicia cuando detecta una irregularidad.
Ante esta consulta, el gobernador dijo que se trata “de una trama compleja” y que la investigación continúa.
Por otro lado, Morales reveló que todas las empresas mencionadas en la conversación filtrada eran abonadas de la gestión Fellner y que con la llegada del nuevo gobierno no volvieron a presentarse en ninguna licitación. “No sé si porque no les dio la cara o porqué razón”, ironizó.
Lo cierto es que el gobierno contratacó en medio de las acusaciones por corrupción y dijo que hubo un grupo de empresas – entre las que incluyó a INBER – que se enriquecieron durante la gestión pasada con obras viciadas de corrupción.
Además, aseguró que están siendo objeto de una investigación que la oficina anticorrupción está llevando adelante y que incluso tiene la intervención de AFIP.
En la misma, las empresas señaladas no podrían explicar su crecimiento exponencial durante los años en los que contrataron con el estado de la mano del anterior gobierno.
“Algunas tienen un parque automotor el doble de grande que la provincia”, acusó Morales.
Sobre Baigorria, el hombre señalado como autor del intento de coima, dijo - siempre hablando en potencial - que se trata de personas que buscan estar cerca del poder para realizar este tipo de maniobras. “Era alguien que estaba de hace poco”, añadió, aunque no descartó que “afiliados de muchos años puedan querer hacer lo mismo”.
Un dato llamó la atención en medio de la exposición de los funcionarios: Morales reveló que horas antes de la conferencia de prensa, la empresa INBER acercó una nota dirigida él mismo, en la que envía el contenido de la conversación filtrada y reitera su intención de cobrar por las obras que el gobierno cuestiona.
Estos elementos son los que hacen pensar al gobierno que la filtración del audio se trató de una forma de presión.
“Quieren cobrar”, insistió el mandatario, antes de volver a pedir que la justicia llegue al fondo del episodio.

