Aramayo pidió cambios en la estructura social y económica para pacificar la provincia
“Hasta que no se modifique la estructura económica, productiva de la provincia de Jujuy no se va a modificar la realidad social” sostuvo Carlos Aramayo, analizando el acuerdo de la iglesia con el gobierno por el llamado a la paz social.
El ex candidato a diputado provincia por la Nueva Izquierda, hizo una dura reflexión sobre la realidad social de la provincia, que se materializó hace diez días atrás con los saqueos producidos en San Salvador y en otros puntos de la provincia, evaluando que el acuerdo “paz en Jujuy” es simplemente una declamación o deseo, que no se podrá materializar hasta que no se decida modificar la estructura económica de la provincia
Sobre las afirmaciones del gobernador Fellner que propuso “refundar” la provincia, recalcó que “cuando habla que hay que refundar Jujuy, querrá ser un nuevo Ramírez de Velazco, ser un nuevo gobernador que haga una provincia diferente en el sentido económico. La base de la conflictividad social de Jujuy, la base de lo que ocurrió hace 10 días, es la estructura económica de Jujuy que determina la situación social de la provincia” evaluó.
Dijo que “la realidad económica es que nosotros tenemos una provincia que mal que le pese y que no le guste al Señor Gobernador, en 30 años que gobierna su partido, la provincia pasó a ser una provincia que participaba con un 1,3% del producto bruto nacional, al 0,6%. Es decir que Jujuy es la mitad de lo que era hace 30 años atrás, cuando comenzó la democracia”.
En igual sentido, calificó Aramayo que “somos una provincia insignificante desde el punto de vista económico y además dominada por un grupo de monopolio de grandes terratenientes, de empresas extranjeras que son corsé al desarrollo productivo de Jujuy. No se incorporan las tierras que tienen en su poder a la producción, no se incorporan pequeñas y medianas empresas, que podrían ser 3 mil o 4 mil que se necesitan para modificar la estructura productiva manufacturera industrial de Jujuy y por lo tanto que fundación puede haber de Jujuy, más que la declamación, el verso y todo lo que están acostumbrados hacer el Dr. Fellner”.
Según Aramayo, para que haya un cambio social, hay que modificar estructuras. “Si va haber una discusión seria de cómo modificar la estructura social, recién allí podrá verse con los hechos. Queremos decir cuando hablamos de estructura social, que no haya la cantidad de desocupados que tenemos en la provincia. Jujuy tiene 52 mil empleados en blanco en la actividad privada, 25 mil en negro, 65 mil empleados públicos entre administración central y municipios y tiene 110 o 120 mil desocupados que reciben algún tipo de asignación o subsidio por desempleo vía programa nacionales” ejemplificó.
Para modificar esta realidad, según Aramayo hay que tomar decisiones. “No se animan hacerlo porque no le dan el cuero para enfrentar a los poderosos de Jujuy, porque no lo quieren hacer porque son el partido de gobierno del poder. El partido del poder que no incluye solamente a los peronistas, sino también al radicalismo, son los que no quieren tocar el uso y tenencia de la tierra en Jujuy, para que en vez de tener 160 mil hectáreas en producción, tengamos 250 mil o 300 mil hectáreas; en vez de tener 825 manufacturas industriales en Jujuy, tengamos 3.000 o 4.000; que en vez de depender del banco Macro tengamos un banco provincial de fomento reconstruido de aquello que destruyó el menemismo” apuntó.
Calificó como insuficiente este pacto para lograr la paz social. “Están apelando a la iglesia que ya acompañó con voluntad algunas cuestiones. Me acuerdo el pacto de la Bandera de hace 15 años atrás, donde el obispo Palentini se prestaba con buena voluntad para ver si había algún tipo de voluntad diferente por parte de quienes gobernaban la provincia para modificar algo la realidad social y económica de Jujuy. Todo esto es nada más que declamaciones de circunstancia, porque están asustados, porque se ve venir que esto que es el hambre, la desocupación y la indigencia en crecimiento, puede tener a corto plazo otro pico que no queremos repetir”, afirmó.
Finalmente aclaró que “estoy hablando en nombre del partido Comunista Revolucionario y del Partido del Trabajo y del Pueblo, no queremos que haya saqueos, queremos que la lucha de los trabajadores, se canalicen para lograr los cambios que se necesiten no solamente a nivel del sector público, sino también a nivel privado. Lo resumimos en una consigna, lucha sí, saqueos no”.

