Entre la falta de apoyo y remuneración, nadie quiere ser profesor asesor
- Las protestas de alumnos en el ex Colegio Nacional Nº2 expusieron una situación histórica que llegó a niveles críticos dada la situación docente en Jujuy.
- Solo con vocación no puede motivarse al trabajador docente que cobra un salario bajo y debe sacrificar ad honorem su tiempo libre.
Los docentes jujeños se encuentran totalmente desmotivados para asumir el rol de asesores.
En la mayoría de los colegios son los chicos quienes le piden a su profe más querido que tome esa responsabilidad y ante tanta insistencia algunos ceden, aunque saben que no se trata de una tarea fácil.
Si bien la Fiesta Nacional de los Estudiantes es a fines de septiembre, el trabajo de los alumnos junto al profe asesor empieza dos meses antes o incluso más. Pero por dicho trabajo, el Ministerio de Educación solo otorga un mes de licencia.
En paralelo surgen distintas situaciones referentes a la hinchada, los sábados estudiantiles, la construcción de la carroza, el canchón, etc, que los profesores asesores deben ir resolviendo. Muchas veces eso implica desembolsar plata de sus empobrecidos sueldos para cubrir gastos imprevistos.
Rebeca Juárez cumplió 15 años como profesora asesora, acompañando a los estudiantes del Bachillerato N 2 y conoce de sobra que cumplir este rol es tan lindo como difícil, por eso comprende más que nadie que hoy en día haya docentes que no quieran tomar esa responsabilidad.
"La fiesta sin carroza y carruajes no existe, las carrozas y carruajes sin los chicos menos. El tema es que los chicos sin profesor asesor no pueden hacerlo".
"El tema es que el asesor se ve con muchísimos problemas, en el mismo establecimiento los docentes no están de acuerdo. Muchos tienen amnesia y no recuerdan que fueron jóvenes".
"Ser profesor asesor es una carga muy pesada que absolutamente nadie reconoce. Hablar mal de un colega que se pone en esta responsabilidad está mal y el que muchos colegas no quieran aceptar esta responsabilidad también se sobrentiende".
Señaló que por esta tarea no existe una remuneración extra, pero tampoco reconocimiento por parte del Ente Autárquico Permanente, que es organizador de la Fiesta.
En contrapartida, el docente asesor debe lidiar con todos los obstáculos que se le presentan, sin apoyo, más que el que reciben de los chicos y algún que otro padre.
"El profesor tiene que dejar su casa, la economía de guerra, porque es impresionante lo que se gasta siendo asesor, hay que comer y muchas veces pagar la comida de los chicos. El Ente parece que no sabe que los chicos trabajan en su canchón dos meses antes".