Pero a lo largo del período enero 2021 - febrero 2022 han ocurrido llamativos saltos en rubros muy puntuales no correlativos entre los observatorios encargados de calcular la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Catorce meses atrás la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos (DIPEC) informaba su promedio mensual con una variación de 6% para enero 2021, 2 puntos por encima del valor nacional y 0,5 al compararlo con la región NOA. Por ese entonces la categoría “comunicación” sufría el mayor incremento, sin embargo Jujuy tendría una importante escalada en “alimentos y bebidas” además de “atención médica”.
Al mes siguiente el resultado final sufriría una depresión severa cayendo 2,7% ubicándose por debajo de la media nacional, manteniéndose a la par de los otros elementos de comparación durante el resto del año. Casi un año después, el pasado diciembre otra vez Jujuy sería objetivo de un salto inflacionario con pocos/nulos precedentes 6,4% separándose del indicador nacional por 2,6% y 2,4% entre las provincias del noroeste.
Nuevamente “alimentos y bebidas” sería el rubro más afectado seguido de “transporte y comunicaciones”. Como si fuera un evento sistematizado, al mes siguiente se corregiría con una depresión notable, sin correlatividad con los gráficos nacionales que mantuvieron sus registros inflacionarios.
Es oportuno recordar que tras su controversial salida de DIPEC, la ex titular del organismo Ana Juárez Orieta deslizó problemas entre intenciones políticas y procesamiento de datos, instalando la teoría de un gobierno provincial que actúa sobre los relevamientos de la dirección por algún tipo de conveniencia.