En una entrevista anterior, profesionales jujeñas explicaron que en la adultez mayor hay una importante prevalencia de diabetes: en Argentina, el 28% de las personas mayores a 65 años hoy tienen diabetes, mientras que el 33% de las mujeres de 75 años más están en la misma situación. En las personas de 50 años o más, el 50% ya presenta valores de glucemia aumentada, pero sin síntomas visibles de diabetes.
Diabetes y adultos mayores: claves para un buen manejo de la enfermedad
A nivel nacional, el 28% de las personas mayores a 65 años hoy tienen diabetes. Ante estos datos preocupantes, profesionales jujeñas dieron precisiones sobre los tratamientos, alimentos y demás acciones que deben adoptar aquellos que tienen esta condición de salud.
Por este motivo, en Radio 2 siguieron conversando sobre el tema con Mariana Sánchez Ábalos, médica geriatra y especialista en diabetes y Bernabé Vázquez Agostini, licenciada en Nutrición, ambas integrantes del Centro Médico para el Adulto Mayor (CEMAM).
Ábalos explicó que hoy se pueden observar personas mayores con diferentes tipos de diabetes. Existen los casos de aquellos que desde la niñez o adolescencia viven con diabetes, conocida como tipo 1; luego están las personas que a lo largo de la vida adquirieron la enfermedad, conocida como diabetes tipo 2; y hay un tercer tipo, dentro de las de mayor prevalencia, que es la diabetes autoinmune, cuando es el sistema inmunológico ataca las células del páncreas y que inicialmente responde al tratamiento.
En todos los casos, las personas suelen solo prestar atención a sus niveles de glucosa en sangre, temiendo especialmente a los picos de azúcar, denominada hiperglucemia, por considerarlo peligroso. En esta situación, la médica especialista aclaró que el control de glucemia es importante, pero que no es lo único que se debe atender, pero que dado el caso, tanto la hiper como la hipoglucemia son eventos a tener en cuenta siempre.
En el caso de un adulto mayor, con diabetes y que hace una baja de su azúcar (menos de 70 mg/dL) se suele observar un fuerte deterioro físico y cognitivo, al que muchas veces no se le presta atención o se confunde con otras situaciones de salud. A esto, Vázquez Agostini agregó que para esos casos no hay que recurrir a porciones de torta, ni alfajores o chocolates en busca de “subir el azúcar” ya que estos alimentos pueden generar una hiperglucemia tan brusca que puede dar algunos malestares.
En caso de una hipoglucemia, la nutricionista propone una formula 15/15, la que consiste en la ingesta de 15 gramos de hidratos de carbono simples en busca de estabilizar al paciente. La misma se encuentra en un vaso con agua y dos cucharillas de azúcar o 3 caramelos, por ejemplo. Luego, una vez estabilizado, completar con la ingesta de 15 gramos de carbohidratos complejos, que se pueden conseguir con 3 galletas de agua, una banana o un vaso de yogurt.
“Una persona con diabetes puede comer como cualquier otra persona”, expresó la nutricionista, sin dejar en claro que se refiere a comer variado, con todos los grupos de alimentos, a lo largo de todo el día. A su vez, desmitificó la idea de que una persona con diabetes no pueden consumir papa, arroz o fideo, por el contrario, aclaró que puede hacerlo pero que hay consejos nutricionales que deben conocer, como el hacer hervir estos alimentos la noche anterior para comer al mediodía y prestar mucha atención a las proporciones dentro del plato.
Por último, ambas profesionales reflexionaron sobre los casos donde las personas combinan su tratamiento o lo dejan para suplirlo por hierbas naturales, basándose –en algunos casos- en conocimientos de la medicina ancestral. En la anamnesis siempre hay que ser muy exhaustivo, donde se indague en estos hábitos y encararlo desde una mirada respetuosa y advertir que, algunas sustancias contenidas por las plantas, pueden ser nocivas para el paciente o al interactuar con alguna otra sustancia puede tener efectos adversos indeseados.

