Política | DERECHOS

Reforma constitucional, un desafío de todos

Es cada vez más recurrente escuchar en el mundillo político sobre la inminente reforma constitucional en la provincia de Jujuy.

Sin embargo, la política plantea este tema mirando su propio ombligo, los dos frente mayoritarios buscan como sacar provecho de una eventual reforma de la Carta Magna, siempre dejando de lado los intereses reales de una sociedad que cada vez está más alejada de las grandes decisiones que afectan directamente sus vidas.

¿Es necesaria una reforma constitucional en Jujuy? Absolutamente sí. La sociedad del Siglo XXI vive una vorágine sin precedentes, sus reclamos son cada vez más claros y más sofisticados.

Vivimos con una sociedad entrando a los empujones al siglo XXI y con su dirigencia anclada en el siglo XX.

Los principios del constitucionalismo moderno admite que la soberanía popular es uno de los más complejos problemas constitucionales, ya que las sociedades modernas ven como en la vida política cotidiana, esa recurrente proclamación de soberanía popular se va desvaneciendo frente al crecimiento de las autocracias.

Sobre la soberanía popular en el mundo se impusieron tres modelos, el inglés, donde se le da poderes ilimitados al parlamento, con el fin de limitar el poder del soberano.

Por su parte, en los Estados Unidos, conociendo la experiencia inglesa, y retomando la idea original del gobierno limitado, se estableció un sistema de equilibrios entre los poderes que derivaban de la soberanía del pueblo y esa soberanía se tradujo en la soberanía de la Constitución, a la que se sometían todos ellos, incluido el parlamento.

El tercer modelo es el de Francia, donde se entendió que la soberanía correspondía a la nación, que era ilimitada y desempeñaba la función de controlar el poder del ejecutivo.

Los Derechos Humanos, también son un tema de enorme prevalencia en las constituciones modernas, donde según los autores más importantes de estos tiempos se ha producido una interesante evolución en la concepción de los derechos humanos.

La idea extendida de que los derechos humanos han tenido siempre un significado individualista, pero ahora en las sociedades modernas, los derechos humanos son considerados derechos de la sociedad, de la generalidad.

La Constitución está estrechamente vinculada a la de Estado de Derecho y a los derechos fundamentales. Es en definitiva es la letra mediante la cual el poder se somete definitivamente al derecho, lo que implica, la separación de poderes y el principio de legalidad.

El concepto garantista de Constitución, es básicamente un concepto político. Que no alude propiamente a la existencia de una norma escrita ni al valor o jerarquía de la misma, sino al reconocimiento de determinados principios que suponen básicamente un límite al poder.

En definitiva, las constituciones modernas tienen como finalidad establecer una limitación del poder y preservar los derechos de los ciudadanos.

Es ese el gran desafío de la Jujuy de hoy, avanzar con un proceso de reforma constitucional, hacia una carta magna moderna y con un gran sesgo garantista, una norma que sea el freno de la desvaríos autócratas.

Más allá de las aviesas intenciones reformistas de algún sector de la política, este es un tema demasiado serio y trascendente como para que quede solo en manos de los políticos, una Constitución es una norma de atraviesa a la sociedad en su conjunto, razón por la cual todos deben participar en un hecho tan significativo.

La sociedad debe participar a través de las instituciones intermedias, los colegios profesionales, las entidades del bien común, los cultos etc.

Estamos en la puerta de una eventual reforma constitucional, seguro que la política no estará a la altura de las circunstancias, razón por la cual estará en los ciudadanos la responsabilidad de poner los límites a la política y exigir una carta magna, moderna, inclusiva y por sobre todo una gran limitante al poder.