Deportes | Deportes |

Veinte años no es nada pero veinticuatro tampoco

Pasaron 24 años desde la temporada 87/88. Atlético Tucumán le ganó por última vez a Gimnasia 3 a 0 en su provincia, pero a partir de allí se inicio la paternidad jujeña.


“Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos, van marcando  mi retorno. Son  las mismas que alumbraron mi retorno, con sus pálidos reflejos, hondas horas de dolor. Y aunque no quise el regreso, siempre se vuelve al primer amor“.

Así comienza la letra del tango “Volver, ese que cantó Carlitos Gardel, nada más y nada menos que  al lado de  Alfredo Lepera.  Algo así como decir Pelé y Countinho, o aplicado al fútbol tucumano, que nos ocupa, como decir Villa y “Palito “ Palomba, o en Gimnasia y Esgrima , Taritolay y Quevedo.

Claro que ese arrabalero tango también dice que, “veinte años no es nada, que febril la mirada, errante en la sombra, te busca y te nombra, vivir…”

Porque los hinchas de Atlético Tucumán,  fueron a romper la racha de 24 años sin ganarle a los jujeños, algo que les hizo comer alambre y pedazos de pasto a los jugadores, mientras el empate caía como un camionada de historia y humillación, para el conjunto “decano”.

El planteo de Gimnasia de Jujuy fue sorprendente como e inteligente, ya que, aparte de las variantes obligatorias, adelante sorprendió Mario Gómez con la inclusión de Fernández, y Pérez Tarifa, para con fuerzas renovadas, desgastar a la defensa tucumana.

Fueron 15 ó 20 minutos de buen planteo, en dónde los puntas jujeños, metieron temor a la defensa local. A Atlético Tucumán le costó armarse hasta que Bustamante tomó la manija. Diego Barrado se complementó con él y
Almerares entró en la sintonía de tocar y jugar, para contrarrestar el planteamiento férreo del equipo jujeño.  Sólo así  logró equilibrar y escaparle a la discreción propia del elenco “decano”.

Ahí, como en otra estrofa del tango “Volver”, Atlético Tucumán se agarró de la estrofa que dice “con el alma aferrada a un dulce recuerdo, que lloro otra vez “. Los memoriosos recordaban que en aquella temporada 87 / 88, Atlético le ganó por última vez a Gimnasia 3 a 0.

Sin embargo fueron con el empuje de su gente, con los destellos intermitentes del “Pulguita” Rodríguez, pero con Barrado, Bustamante y Almerares, combinando y triangulando, para que los defensores albicelestes sacaran todo lo  que caía…

Un partido discreto para el primer episodio, que tuvo sus altos y sus bajos, y un cero a cero que reflejaba la poca efectividad del visitante y la inoperancia de los locales.

La segunda parte fue más de lo mismo, cautela, arrestos ofensivos ocasionales, resultando un fiasco para quienes saben apreciar un partido de fútbol.

Esa estrofa del tango que dice “Tengo miedo con el pasado que vuelve, a enfrentarse con mi vida”, recorría cada rincón del estadio José Fierro, ya que el cero a cero parecía inexorable. Pero a los 23  minutos Satanás Páez, metió el tridente para voltear al “Pulga” Rodríguez. Penal para Atlético que se encargó de ejecutar el propio Luis Rodríguez. Marcos Díaz nada pudo hacer ante el cambio de palo del “Pulguita”.

Gimnasia sintió la obligación de salir a buscar, dejando cualquier cautela de lado. Atlético quiso aprovechar los espacios que pudieran aparecer, de ahí  el atrevimiento de Bustamante, la complicidad de Barrado, y  las “canchereadas” de Almerares, como para alimentar el ego de todo el estadio que parecía sacarse la histórica “mufa” ante los jujeños…

Pero el “karma” estaba instalado. Se veía en las caras de los preocupados hinchas que “fruncían” ante cada avance jujeño. El trauma venía en cada incursión ofensiva, y la psicosis aumentó, cuando Urresti tuvo un tiro libre que pegó en la barrera, desde inmejorable posición. Sin embargo, en una segunda jugada, vino el centro que tomó “Satanás” Páez, quien metió la cola como buen diablo, para batir al arquero Luchetti.

Iban 41minutos del segundo tiempo cuando Páez le pedía disculpas al público tucumano, que tuvo un silencio de cementerio que duró sólo un minuto, hasta que los hinchas aplaudieron con el respeto debido, al ex ídolo de Atlético. La ley del ex se cumplía nuevamente y “Satanás” aparecía para extender la paternidad que va para los 25 años de historia…

El tango “Volver” para Gimnasia no fue con la frente marchita, sino con la satisfacción de alargar un historial, una paternidad, que los hinchas tucumanos no podían creer.

El fútbol es como la eterna canción de Gardel, que dice: “Sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada“. Vamos para los 25 años y Atlético Tucumán no puede con su karma, con la psicosis que lo persigue, y con una paternidad, que convierte a los tucumanos, ya no en hijos, sino en nietos, aunque algún día la racha se corte y todo vuelva a empezar.

 

 

 

Temas

Dejá tu comentario