Lanús se sacó las ganas y se quedó con el clásico del Sur ante Banfield
En el Florencio Sola, el local se puso en ventaja con un gol en contra de Goltz, pero la visita lo dio vuelta a través de Pavone e Izquierdoz. El Granate llevaba cuatro partidos sin poder ganarle al Taladro. Quedó tercero y por ahora se mete en la Copa.
En el Florencio Sola, Banfield tenía un duelo caliente para tratar de salir del fondo de la tabla. Con la derrota de Estudiantes de ayer, el equipo de Ricardo La Volpe necesitaba sumar paa abandonar esa posición y dejar al Pincha como único colista. Pero nada menos que Lanús, en el clásico del Sur, era el obstáculo.
En tanto, el equipo de Gabriel Schurrer iba por un triunfo que le permitiera seguir prendido en la tabla clasificatoria a la Copa Libertadores e intentar arrimarse a la punta, que por ahora es patrimonio del Boca de Falcioni.
En el inicio del partido, Paolo Goltz, que la semana pasada había aportado un grito para el Granate en el triunfo por 2-1 sobre Godoy Cruz, sufría el peor de los accidentes en el fútbol y encima en un clásico. A los 6, Alejandro Delfino llegó al fondo por la derecha y envió el centro al corazón del área para el goleador Facundo Ferreyra. Pero el central ex Huracán, con el afán de despejar, se anticipó y terminó cabeceando contra el arco de su arquero Agustín Marchesín para poner el 1-0.
Se le hizo cuesta arriba a Lanús. Sin embargo, la visita se apoyó en el buen trabajo de Diego Valeri y el uruguayo Mario Regueiro. El enganche empezó a manejar la pelota con criterio –como casi siempre- y el oriental se asoció a su juego con oportunismo. Entre ambos abastecieron a Mariano Pavone, el único punta. A los 24, Valeri habilitó a Regueiro que juntó marcas y descargó de cabeza para el ingreso limpio de Pavone al área. El Tanque definió con un toque de derecha y estableció el 1-1.
Diez minutos tardó el Granate en ponerse en ventaja. Con el empate, el equipo se soltó y dejó de lado el nerviosismo que le provocó verse en desventaja casi en el arranque del partido. A los 35, Regueiro ejecutó un tiro de esquina desde la izquierda y Carlos Izquierdoz conectó de cabeza y de pique al piso para poner el 2-1 y dar vuelta el marcador.
En el inicio del complemento, Pavone pudo haber liquidado el partido. Se anticipó en el primer palo y peinó un centro desde la izquierda que pegó en el segundo palo. Ese fue el momento de Lanús. Schurrer mantuvo su tendencia y con la ventaja paró a un equipo para jugar de contra.
Con Lanús refugiado contra Marchesín, Banfield intentó llegar al empate. Pero le faltaron ideas y creatividad para romper el cerrojo que comandaron Goltz e Izquierdoz, más los volantes de contención Fritzler, Pizarro y Diego González.
Ferreyra tuvo el empate en su frente. A los 12, Gustavo Toledo desbordó por derecha y envió un centro preciso. El nueve le ganó en el salto a Goltz y sacó un cabezazo furioso. Ahí aparecieron las manos de Marchesín para tapar una pelota que parecía imposible.
A los 24, Schurrer puso a Mauricio Pereyra y sacó a Valeri. Un cambio que justifica el pensamiento conservador del entrenador de Lanús. Un gol arriba, con un rival abierto y un poco más de 20 minutos más por jugar. La contra fue la apuesta, pero sólo circunstancialmente, en caso de no pasar sobresaltos en el fondo. Y Lanús aguantó, y Banfield chocó; y el partido se consumió con el 2-1. El Granate está tercero en la tabla con 23 puntos –alcanzó la línea de Rafaela- aunque sigue lejos de Boca. Y también está tercero en la tabla clasificatoria a la Copa Libertadores, sólo por debajo de Vélez –ya está clasificado- y Boca –se clasificará si sale campeón-. Una posición inmejorable. El Taladro, en cambio, permanece último en el Apertura junto a Estudiantes.
Temas
Te puede interesar
- ASAMBLEA
- EMPATÍA
- NACIONAL DE CLUBES

