La mesa está servida
La avidez demostrada por los hinchas locales y visitantes, quedó plasmada en las largas colas por esa devoción de dos sentimientos que estarán frente a frente.
Lobos y millonarios se mirarán cara a cara desde el Norte hasta el Sur como dice la canción de "los marginados". Es que, imagínense los lectores, la tribuna del sector Norte sobre el arco mítico de espaldas a la avenida Exodo, parte de la preferencial y de las plateas orientadas en esa dirección, repletas de fieles jujeños que no tendrán doble casaca.
Porque a pesar del ataque al bolsillo de los jujeños, los hinchas locales no quisieron perderse la ocasión de estar con su equipo y porque River es una buena oportunidad para reivindicarse.
Quién le dice, si el sábado sea un sábado de gloria para los sufridos fanáticos albicelestes.
Allá en el Sur también lo harán los malos célebres "borrachos del tablón", compartiendo su espacio con los muchachos de todas partes. De ese interior que sostiene al fenómeno River, con su "mitad menos algunos".
Será un duelo de voces que llenará la "tacita del fútbol". Claro que no faltarán "los contra" llegados de Salta, encubriendo su antagonismo regional detrás del manto sagrado riverplatense.
Tal vez como ocurrió allá por el 75 cuando Salta hizo sentir local a ese River que resultara campeón, en esa temporada en que la AFA sacó a Gimnasia de su estadio, para llevarlo a cancha de Zapla y luego trasladarlo al territorio enemigo salteño.
Igualmente el honor jujeño quedó a salvo con ese empate significativo con los goles de "Trampolín "Fernández y "José"Palacios para Gimnasia, marcando Artico y Pasarella para los millonarios.
Claro que la "murguita" de GYE, que terminó cuarto en aquel Nacional, no fue el único antecedente. Porque a fines de los años 60, una vez en el estadio La Tablada, se jugó un amistoso entre "lobos" y "millonarios" que derivó en un inolvidable 5 a 2 a favor del conjunto del Norte.
Esa tarde el Dr. Quevedo le hizo tres goles al arquero Gatti y todo culminó con una tremenda gresca que inició el "Chamaco" Rodríguez, jugador de River, cuando la impotencia embargaba a los calientes jugadores visitantes.
El último Gimnasia-River de los viejos nacionales, se jugó en 1982 en cancha de Gimnasia, encuentro que terminó empatado en una tarde fría. Sería la última vez ya que el "Lobo" quedaría inmerso en una crisis económica que casi lo hace desaparecer como institución.
El resto es historia conocida. Los encuentros de primera división, tras el ascenso de Gimnasia a primera, aún permanecen frescos en las retinas de los hinchas contemporáneos.
Es cierto, la calidad de los jugadores cayó sustancialmente. Sólo cabe pensar que a fines de los 90 llegaban a Jujuy figuras como Francescoli, Gallardo, Ortega y Salas, y todo en un mismo combo. Más si consideramos que Gimnasia y River se reencontraránesta vez por un torneo de la B Nacional.
Sin embargo la grandeza de River nunca se fue al descenso. Por eso la "rivermanía" arrasa con la taquilla en todo el país. Así también GYE mantiene su sentimiento, a pesar de los tropezones del momento.
En los tiempos actuales el amor a la camiseta es un verdadero milagro, quizás por aquello que cantaba "Tanguito" en sus letras "pero el amor es más fuerte”.
Sólo así se puede entender que los hinchas albicelestes, a pesar del precio de las entradas, copen su coliseo para hacerle sentir el orgullo de ser jujeños a aquellos que también invadirán Jujuy, en ese enfrentamiento entre una provincia y el resto de un país.
La leyenda del lobo continuará en el maravilloso sábado de este 5 deNoviembre, cuando ese mismo día se escuche cantar a Copani: “El más grande sigue siendo River Plate…”.
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