Se complica la situación del Defensor del Pueblo
El INADI, la Secretaría de DDHH y la Legislatura evalúan la situación de Ricardo Pierazzolli, quien podría ser apartado en forma provisoria a raíz de una denuncia por maltrato.
Ricardo Pierazzolli fue designado en el cargo el pasado 20 de abril, propuesto por el bloque del Frente Para la Victoria en la Legislatura.
A cuatro meses de su asunción, pesa sobre él una denuncia penal realizada por una empleada de la defensoría, quien asegura haber recibido insultos, improperios y persecución por parte del flamante defensor, agresiones que tendrían su origen en diferencias políticas.
10 testigos que avalan la denuncia de la empleada son los que comprometen la situación de Pierazzolli.
Según la ley, el Defensor del Pueblo depende del control de la comisión de labor parlamentaria de la Legislatura provincial.
Dentro de ese órgano, presidido por el Vicegobernador Carlos Haquim, muchos sostienen que el funcionario debería pedir licencia mientras se resuelve la denuncia.
Entre sus trascendentales responsabilidades, le corresponde velar por los derechos humanos.
Perseguir a una empleada por sus opiniones políticas es una clara violación a esa premisa, que de comprobarse dañaría en forma irreversible su investidura.
El tema también se discute en la Comisión de Derechos Humanos de la Legislatura, en donde su presidente, el diputado Ruben González, impulsa un dictamen solicitando el apartamiento por 10 días del actual Defensor hasta tanto no se aclare su situación.
Sin embargo, según trasciende de los pasillos del organismo, la reacción de Pierazzolli habría sido totalmente opuesta.
Cuentan los empleados que en un espeso clima de trabajo, los testigos de las situaciones que denuncia la empleada están siendo objeto de presiones por parte del Defensor.
Por si fuera poco, Pierazzolli habría optado, ante un inminente desplazamiento, apresurar algunas designaciones de última hora en el organismo.
En la última semana serían más de 40 los empleados incorporados en delegaciones del interior de la defensoría del Pueblo.
Todo el proceso es monitoreado de cerca por el INADI, la Secretaría de Derechos Humanos y la comisión de labor parlamentaria.
Así, el futuro de Ricardo Pierazzolli en la defensoría del pueblo se oscurece.

